Hace un rato, volviendo a mi alojamiento, me he encontrado con esos dos grafitos. Uno no sé bien lo que significa, más que nada porque me da pereza averiguarlo (me daban vahídos las cosas de Ocón de Oro). La cita de Cioran en cambio, como todas las tremebundeces, queda bien en el papel, aunque en la realidad pasen cosas muy distintas, pero, ay, amigo si lo firma Cioran… a misa, al menos durante un rato. Luego cuando toque pensar en la cesta de la compra o en la nómina, ya veremos lo que opinamos de los poetas y las cárceles. Los poetas están en la academia, en la cátedra o a su asalto. Solo los muy locos recorren los extrarradios, los descampados, se dejan enchiquerar o se tiran de cabeza a algún abismo por ver de ser tenidos por poetas.
Poetas en libertad…
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