Hay que joderse… están molestos.

Andaba buscando una noticia de esas que hay que cazar al vuelo porque luego las amañan y las apañan en función de una mayor corrección informativa, o eso, o yo qué sé. Se rectifica mucho si ves que lo que has dicho te puede traer problemas, no porque no sea cierto,  sino porque se puede incomodar el amo. Me refiero a la noticia de la placa dedicada a la memoria de un fusilado por falangistas en 1936 que ha sido arrancada en un pueblo de Salamanca. Leí que  “según informó a la ASMJ el alcalde de Peñacaballera, Javier Valencia Muñoz, el ataque se debió a que los falangistas de Peñacaballera se sienten molestos con la lápida”. Esas líneas se esfumaron. Se entiende todo.  Peñacaballera tiene 180 habitantes… ¿Y hay falangistas? ¿En el año 2012? ¿Desde cuándo? ¿Desde 1936? No me extraña que estén molestos. Me cuesta creer que la guerra y sus consecuencias sean cosa del pasado. De ser cierto, cada cual podría honrar a su muertos como le pareciera sin que nadie rompa las lápidas puestas en su recuerdo o buscarlos sin que nadie le ponga trabas o trabajar en un archivo repasando fotografías de aquellos días sin que el vecino de mesa barbote que estás “revolviendo”… y no es así. Hoy aquí, mañana allí, la pugna, el abuso, la mala cara, la zancadilla están aseguradas.