LEVANTAMIENTOS SOCIALES

HACE unos días, un alto funcionario del Banco Central Europeo (cargo político que le facilitó el PP), respondía a una pregunta de un periodista diciendo que resultaba extraño que un país con una tasa de paro del 22% (sic) no estuviera levantado socialmente. Se refería, claro está, a una situación que sería calificada de inmediato de revuelta social, de motín o de violencia callejera generalizada, como la vivida en Grecia. El funcionario del PP bancario tendrá razones para decir tal cosa, no ya por lo vivido, sino por lo que nos va a tocar vivir (dicen ya, aseguran, amenazan) en un futuro inmediato, pero sospecho que si lo dice es porque sabe que, pase lo que pase, no va a pasar nada y que él forma parte de los que manejan cifras policiales suficientes como para controlar una previsible (para ellos) situación de arrebatada o fría cólera social.
¿A qué puede conducir un levantamiento social generalizado o cuando menos basado en ese 22% de parados? A nada, a palos, a más policía, a más condenas y más desdicha. A estas alturas, el sistema financiero y el político a él deudor no se arredran por tan poco. (SIGUE)

Artículo publicado en Diario de Noticias, el 13.12.2011.


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