"¿TÚ PARA DÓNDE VAS?"

Esa pregunta no suele ser una forma de cortesía, sino un desplante refinado… hay que ser lo suficientemente rápido para contestar que vas para el lado contrario de donde en realidad vas, de forma que o bien obligas a quien no quiere caminar contigo a hacerlo o a que vaya en dirección contraria, al menos un rato, cuestión de verlo de espaldas… hay gente que es mejor no haber conocido jamás… Esta es una consideración de dos direcciones.
Anuncios