Cuestión de fe

yolanda en clausura con monjaLo diga o lo deje de decir el fiscal del Tribunal Supremo que se ocupa del caso de la Barcina, en la devolución de dietas (¿todas?) indebidas cobradas por ella en la Can no hay buena fe alguna, sino una tosca triquiñuela de picapleitos. En la devolución de las dietas no hay más que mala fe procesal, una actuación ad cautelam para el caso en que fuese necesario esgrimir la atenuante de reparación del daño causado. Buena fe no, mala, pésima fe.
El fiscal omite de manera trapacera, porque le conviene, que ese gesto de mala comedia procesal no hubiese tenido lugar de no haberse, no ya denunciado el hecho abusivo, sino emprendido una activa campaña en pos de una investigación en profundidad de lo sucedido con las dietas, los consejos y las trampas de la Can. De no haber actuado Kontuz, la ciudadanía seguiría en la inopia. (Sigue… Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias, 21.7.13)

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Un pensamiento en “Cuestión de fe

  1. Virgencita, que me quede como estoy“, parece ser el lema en este territorio de trapaceros y pusilánimes. Y, claro, los mandamases siguen dando una vuelta y otra a la tuerca.

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