¿La literatura, un juego?

caravaggio“La literatura, por mucho que la queramos revestir, es un juego”, al margen de que la afirmación sea algo excesiva, queda bien la donosura para defender y realzar la propia escritura, el producto puesto en el mercado, y depreciar de paso otras en las que sus autores no juegan, sino se la juegan, que no es lo mismo. En ese sentido, desde el ámbito de la literatura vasca, Elorriaga es un doctrino aventajado.  Sobra poner ejemplos concretos de escrituras que de juego no tienen nada y si de un riesgo cierto. La literatura no es, para todos, un juego de listos, una partida de tute entre compinches. Juego, ¿qué juego? ¿El de chulearse a los lectores, el de la astucia de poner en el mercado productos que se vendan porque corresponden al gusto educado de la parroquia? Palabras aladas que revelan más al cuco que al escritor. Naderías, trucos publicitarios… el medio de comunicación acrítico al servicio del mercado.

Anuncios