Con las cartas marcadas

El príncipe de Asturias, un Borbón,  actor de ocasión con su guión bien aprendido, habla con palabras ajenas hechas propias, y lo hace desde otro planeta, el suyo, en el que no hay temores ni cuidados. El Borbón habla de reaccionar frente al desastre mientras que cerca del teatro donde se representa la farsa monumental de la cultura oficial se apalea a quienes quieren hacer oír sus protestas y reivindicaciones contra los desmanes cometidos por miembros de la casta a la que pertenece el príncipe: un sarcasmo, una burla… un desdiós. Nunca pudiste ser de los suyos, no lo eres, no lo vas a ser jamás. Estás fuera, en otra parte. Apúntate esto último en la cabecera de la cama y recuérdalo cuando no puedas dormir a pierna suelta. [Con las cartas marcadas]

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