Nunca serás de los suyos

Dices que no serás de los suyos, pero tú qué y quién eres, dónde estás, qué haces, con quién estás, de quién eres, ¿de nadie? ¿de verdad que de nadie? ¿hasta dónde llega tu independencia?… Te lo preguntas una noche detrás de otra, porque no puedes conciliar el sueño y porque de verdad no sabes la respuesta, porque ya no sabes cuál es el objeto de este ir poniendo una  palabra detrás de otra, para decir qué, para qué lector, hasta cuándo vas a poder a hacerlo… Tú suerte estuvo echada hace tiempo y no te fuiste a casa. [Con las cartas marcadas]

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