Cerrado

DSC_0004Hay que ir acostumbrándose a encontrar ese cartel en comercios “de toda la vida” y en los que no lo eran; en comercios y en escenarios de tu vida. Cuando lo ves das un paso hacia adelante y enseguida dos para atrás, los de la melancólica incredulidad, que ha ido poco a poco dejando de ser meláncolica y convirtiéndose en una amenaza: acabarás llevando el cartel pegado en la frente.

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