En manos de bellacos

 Wounded soldier - otto dix

Puede que sean cínicos, pero bellacos desde luego. Un portavoz del PP  invita a informarse antes de criticar la nueva Ley de Orden Público, de resabios algo más que franquistas, que ellos llaman de Seguridad Ciudadana… No, bandarra, no, cursa esa invitación a los ya apaleados, abusados, maltratados, multados: a todos los que han padecido la impunidad policial. Un ministro del Interior, maniaco religioso, miembro de alguna secta, que con pachorra dice que su ley permitirá no multar más, sino mejor, algo que no hay quien no traduzca por «más y mejor», y un presidente de Gobierno, bajo cuyo mandato la patraña se ha institucionalizado, que dice la mordaza, el amedrentamiento social, la indefensión ante los abusos policiales o burocráticos nos hará libres, más libres… y lo peor es que los que, de la manera que sea, padecemos esos abusos, aquí seguimos, burlados, sin poder digerir el exceso de malas noticias,  arrimados a una hoguera virtual de basuras y, como mucho, pensando en un sillón parlamentario para nosotros o los nuestros y jugando con cartas marcadas… el cambio social que quede para mejor ocasión.

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3 pensamientos en “En manos de bellacos

  1. Igual que esta pintura de Otto Dix sobre la putrefacción de la sociedad europea en la Primera Guerra Mundial, así asoma la amenaza actual: seguridad ciudadana y orden público, viejas palabras que enmascaran el cadáver del cuerpo social. Nuevas formas se imponen para mantener la antigua guerra social, aunque ahora lo hagan con corbata y, como bien dices, con las cartas marcadas.

  2. Te dirán que no, que estás equivocado… y te lo dirán los mismos que pintaron Grosz o Voigt sentados a la mesa del banquete o con las armas en la mano.

  3. Lo primero es no caer en el lenguaje del adversario. Así es que yo creo que a esa ley, que ellos llaman…, habría que llamarla Ley de Represión Ciudadana.

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