¿Cosas del pasado?

1386098449_967572_1386099656_noticia_normalCosas del pasado de nuevo… ¿El equipo municipal de Boadilla que se niega a cumplir con la Ley de Memoria Histórica, siguiendo en esto la tónica general del partido, o los vecinos a los que en apariencia les da igual vivir en esa calle o en la dedicada a Primo de Rivera? Esa pugna y esa celebración tenaz del régimen franquista no es cosa del pasado, es un presente renovado: la semana pasada un alcalde gallego ha repuesto callejero franquista retirado hace 30 años. El tenor literal de la encuenta hace ver que  está planteada en fraude de ley, algo ya habitual en la política de Memoria Histórica que lleva a cabo el PP y sus afines. Dejando al margen la trapacera encuesta municipal,  a mí no me cabe ninguna duda de que hay vecinos, en Boadilla y en donde no es Boadilla, que ven con gusto el incumplimiento de la ley de Memoria Histórica con referencia al cambio de nominación del callejero y se escudan en un mendaz “nos da igual” o en un “hay cosas más importantes” que nunca son el paro, los recortes sanitarios ni el saqueo de las pensiones, por no hablar de la violencia policial y la amenaza a las libertades individuales, que a ellos, sí, estas les dan igual.
No, no les da igual el cambio de denominación en las calles, ni allí ni en ningún otro lugar donde algo así sucede. Lo ven como un triunfo frente a esa otra España que pide Verdad, Justicia y Reparación: es una cuestión de casta y clase, obviamente superior. Ellos están con los vencedores del pasado y con los que detentan el poder autoritario en el presente, en el neo-franquismo.
Ítem más: frente a la trapacería nacional, esta otra noticia que no da igual: La Cámara de los Lores también quiere una Comisión de la Verdad por los crímenes franquistas,  en donde se recogen estas palabras de la Cámara británica: “lentos y tardíos pasos hacia la verdadera reconciliación en la España post-Franco”.

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2 pensamientos en “¿Cosas del pasado?

  1. Y pensar que esto pasa en Boadilla… Habrá que echar mano de la ouïja y convocar al espíritu de Vicente Lizarraga para que al frente de sus muchachos tome de nuevo la localidad madrileña. En 1936, la prensa republicana rebautizó Boadilla como “Boadilla de los Vascos” en honor de las Milicias Vascas Antifascistas que mandaba el navarro Lizarraga. ¡Qué tiempos! Parece que fue ayer mismo.

  2. Durruti desciende del infierno y pon orden aquí!
    😛

    PD No solo pasa en Boadilla, a veces da mucho miedo ver como hay una especie de vuelta atrás, de banderas con pajarito [pajarraco] y como cada vez se sienten más fuertes y con menos verguenza los que claman por que el abuelo Paco vuelva a poner orden aquí. Tendremos que invocar a Durruti, a Grimau, no sé, a alguien que venga a empujar un poco…

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