Euforias y patrañas

1389443444420   La semana ha estado marcada por las protestas vecinales del barrio burgalés de Gamonal. No nos lo acabamos de creer, pero las obras del bulevar de Gamonal fueron suspendidas después de varias  semanas de contundentes protestas vecinales y mucha violencia y abuso policial… «El alcalde de Burgos se rinde» «Gamonal ha vencido» «Hemos demostrado que el pueblo manda», rezaban con euforia titulares y pancartas… Ignoro el motivo de la paralización de las obras. ¿Corría peligro de extenderse y endurecerse la protesta vecinal a otras ciudades? No lo sé. Las movilizaciones en otras ciudades no han sido ni mayores ni más contundentes que las habituales. La violencia policial sí ha sido mayor, pero eso ya es rutina exponencial que adjetivan ahora.

No sé cuáles han sido los motivos de esa paralización y consiguiente frustración del negocio del hormigón en manos, en ese caso concreto, de una empresa turbia y tocada del ala. Dudo mucho que el Partido Popular haya dado su brazo a torcer, pero una por una no hay bulevar y eso puede considerarse una conquista social, al margen de que empresas en derrota vayan a llevarse 500.000 euros a causa de la suspensión de las obras.

Atentado, antisistemas, etarras, vandalismo… ha habido de todo. Cualquier cosa con tal de no admitir que aquello era un abuso y un negocio entre amiguetes como ya es tradición y Marca España (indeleble).

Tiene toda la razón el secretario de estado para la Seguridad cuando dice que «Es habitual que en las protestas se infiltren violentos» porque todavía recordamos la fotografía de un maleante, en el paseo de Sarasate de Pamplona, arrojando la tapa de una alcantarilla contra el vidrio de una entidad bancaria y al que se le veía la pipa. Y consta que, pese a las abundantes y acuciosas diligencias de los especialistas en la materia, no ha sido hallado el encapuchado de la pipa. Y es fama que los citados especialistas hallan lo que no consigue hallar nadie, la aguja en el pajar hasta cuando no hay ni aguja ni pajar, nada, pero hallan, y suministran grandes titulares a la prensa de su cuerda que más tarde se desinflan.

199419_10152138353415246_1973998432_n

Lo mismo cabe decir de las manifestaciones de Madrid o Barcelona en las que se veía a violentos itinerantes deteniendo a pacíficos ciudadanos en el ejercicio de sus derechos o gritando «¡Eh, que soy violento, que soy de los vuestros…!». Muy cómico todo y muy siniestro.

INCIDENTES TRAS CONCENTRACIÓN EN APOYO AL BARRIO DE GAMONAL

Diga lo que diga el vocero policiaco del ministro Fernández, una parte de la ciudadanía no les cree en absoluto y la otra tiene motivos para no hacerlo, pero si acata la verdad revelada y la aplaude es por complicidad con la violencia itinerante y con la sedentaria que encarna gente como el ministro y los de su jarca. Para esta gente la rebelión ajena es una arrogancia mayúscula: abusado se vive mejor.

Eso sí, parece que esta vez al menos han dicho una verdad: es del dominio público que los «grupos de violentos itinerantes», ya famosos, casi legendarios, han ido de una ciudad a otra en camioneta y en correcta formación o así los ha podido retratar la ciudadanía, para su solaz y esparcimiento.

gamonal-alfredo--647x300

«Los indicadores de recuperación no casan con las protestas», sostiene con atrevimiento de maja la ministra Santamaría. ¿De qué recuperación habla? ¿De la de la casta a la que ella pertenece? Seguramente, porque es cierto que los ricos son cada vez más ricos y el foso que separa una clase de otra se hace cada vez más hondo e infranqueable. Sociedad de clases y ahora de castas, de patricios y de plebeyos. Si la recuperación ha llegado a la banca y a las corporaciones es porque la está pagando la ciudadanía. Yo no veo que haya ni más trabajo ni esté mejor pagado o pagado a secas, ni que se vuelvan a abrir las empresas que cerraron ni que se abran otras nuevas. Esa bonanza en manos patricias no genera verdadero trabajo y no difumina la falta de cohesión social, sino que la agrava. Por eso, un ideólogo de «las FAES», Vidal-Quadras, habla de recuperar la cohesión social, pero no porque esta les preocupe, a él y a los suyos, sino porque de pronto les da miedo, el que no les daba hace unos meses cuando esa quiebra era ya algo más que patente. Y eso es raro, habida cuenta del miedo que ellos han generado y de la violencia que han desatado con su policía, sus multas y sus leyes propias de una dictadura.

Y volviendo a las majezas saineteras de la Santamaría. No, lo ocurrido en Burgos no es solo «una forma de expresar el rechazo a una obra», como ella dice con rebuscada y maliciosa simpleza, es mucho más y lo sabe. Lo ocurrido en Gamonal y en otras ciudades españolas es una forma de manifestar que la ciudadanía está harta, sigue estando harta y puede convertir su hartadumbre en batallas campales de resultado incierto, ahora que ya se ven venir los preparativos de la carrera electoral.

cargas12

Y de las patrañas nacionales a las patrañas del gobierno de Navarra en su Reyno Gourmet. Desvergonzados, maleantes, mentirosos… Han utilizado una mentira con descaro. No hay informe de la Guardia Civil contra el modelo D, que de eso se trataba, pues eso fue cacareado desde el gobierno foral en diversos foros: prensa, radio, televisión… Los testimonios son tan abundantes como demoledores. Ahí están sus palabras, su aplomo, su mala fe, porque aquí hay que hablar de una actuación institucional plenamente dolosa que desautoriza el ejercicio del poder. Después de esto qué credibilidad están en condiciones de ofrecer. La propia del tahúr: Ninguna.

¿Quién se inventó la existencia de ese informe para pedir represalias? Cómo es posible que nadie, empezando por la pícara Barcina, responda de esa felonía. Están convencidos de que pueden mentir con impunidad a la ciudadanía y practicar una política sucia y de mala traza, y que eso es lo correcto y con ese bagaje plantarse en el Parlamento haciendo burla de este. ¿Por qué la Guardia Civil no negó desde un primero momento la  existencia de ese informe? ¿Por complicidad con la patraña? Conviene preguntárselo. ¿Y qué tienen ahora que decir los medios de comunicación de Madrid afines a la infamia peperobarcinera que utilizaron ese informe en grandes titulares de combate? Nada. No dicen nada. No dirán nada. No nos dirán nada. Está visto que no merecemos el elemental respeto de que se nos digan verdades elementales.

Anuncios