Para la Cifuentes… con amor.

Un poco de poesía y de arte musical como música de fondo a las patrañas de la Cifuentes… De Albert Pla… La dejo o no la dejo… es legal la canción, se puede escuchar a modo de documento de época…

 

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Vamos a contar mentiras…

“La Delegación del Gobierno asegura que a un policía le han arrancado el casco a patadas y ha perdido el conocimiento”… algo habrá hecho, ah, perdón, que estaba con otra cosa… con seguridad eso es mentira, una de tantas, una forma de calentar las páginas de opinión de la caverna. Vamos a contar mentiras. Eterna canción. Se oye mucho. Es la música de fondo del casino este, el de las timbas non stop, carta y ruletas amañadas. Apalear, multar, maltratar, mentir… y contar con el silencio de los borregos, de los lobos disfrazados de borregos, demasiado cobardes para salir ellos mismos a dentelladas. La clase social que recibe el amparo de los matones de uniforme es más amplia de lo que parece.

“Venid y vamos todos…”

montserrat3GNo debiera  extrañarnos que la Guardia Civil, representada por unos cuantos números del cuerpo, peregrine a Lourdes con dinero público, lo que de verdad nos debiese  extrañar, y mucho, es que no estemos arrodillados a punta de pistola en una misa de campaña permanente y que todavía no sea delito no practicar la religión católica como a los ministros de Interior o de Defensa les venga en gana.
He leído que les pagan el viaje, la estancia y las dietas, es decir, que una devoción religiosa particular de aparato se paga con dinero de todos los contribuyentes con independencia de si estos la comparten o no, lo que es un abuso en cualquier país que no sea este. Lo que no sé si les pagan es el agua milagrosa, que igual también, aunque la verdad es que ya poco importan los detalles porque esa peregrinación es de una coherencia institucional fabulosa después de que condecoraran a una virgen, o a varias, las hicieran alcaldesas, lo que equivale a un insulto al sistema democrático y civil, y agradecieran a santa Teresa el regir la marcha de este reino de la trampa. ¿Rajoy bajo palio? Por qué no, y con la carrera cubierta por las fuerzas armadas de Morenés, porque ya ha habido unidades militares que han peregrinado al santuario de Javier con dinero público y más que dudosa función social y constitucional.
¿Vivimos en un país aconfesional o eso es lo que nos gustaría?  Yo creo que lo segundo: el ancho y profundo foso entre lo que nos gustaría que fuera y lo que es. El gobierno del Partido Popular es confesional de manera abierta y abusiva, y a muchos de nosotros nos gustaría vivir en un estado laico, pero se ve que eso no es por ahora posible, al revés, parece que lo que nos espera es una España de cerrados y sacristías renovados y reforzados.
2752EC523825527127072E52712569Si este fuera un país no confesional, la religión católica no sería un signo de distinción de clase social, una escarapela de definición política, y lo es. Arriba y abajo. Si este fuera un país de laico, de verdad laico, que no padeciera la constante injerencia de la iglesia católica en las tareas legislativas y de gobierno, las mojigangas y trapisondas de la Conferencia Episcopal no serían materia de primera plana de prensa ni de editoriales ni de discusiones políticas, como si tuvieran presencia efectiva en la vida cotidiana e intereses materiales de la población… deben tenerla porque si no, se entiende mal que se hagan hasta ejercicios de estilo con esas cuestiones.
En fin, son tan abundantes los ejemplos que cuesta escoger. Si este fuera un país que se gobernara al margen de la religión católica y de cualquier otra confesión, las honras fúnebres de las víctimas del 11-M no hubiesen consistido en una celebración litúrgica y de aparato sectario, convertida de inmediato en un acto político en el que las oraciones se hicieron arengas, tanto por el gobierno como por la iglesia como por algunos de los participantes. Lo mismo sucede con los entierros de inmigrantes africanos a quienes se les aplica el «protocolo» de honras fúnebres (mínimas) religiosas con independencia de la confesión a la que pertenezcan, con toda probabilidad no la católica.
Pero no, está visto que las maneras del  nacionalcatolicismo pesan y perduran, que son algo más que un lastre y un vicio nacionales y que invitan a preguntarse si por tradición o convicciones una parte nada desdeñable de la población española, al margen de ser de un conservadurismo atroz, no se siente más que cómoda dentro de esa religión autoritaria hecha de brazos incorruptos, reliquias, procesiones, gritos y mantillas en la que las fuerzas del orden juegan su papel, porque ese es el orden. Nada de códigos, catecismos y mucho humo de incienso para tapar la mugre de una clase social y política que apoya y se beneficia de este estado de cosas. La obediencia al sermón del fray Gerundio de Campazas de turno sustituye con ventaja a una recta actuación regida por la razón, la ley o el mero sentido común. Estar a lo que diga la jerarquía, el párroco, el jefe de puesto… y agachar la cabeza, descubierta, besarle la mano al obispo y arrodillarse, mucho, en beneficio del gobernante de turno. Marca España de nuevo y para variar, un asco.

El tiempo de los alabos

P70“Entre los españoles, lo digo sin sonrojo, prefiero a mis paisanos Unamuno, Otero, Ibernia y a los dos Sánchez (Mazas y Ostiz).”… ¡Atiza! Esa sí que es buena y la tenía olvidada, pero está en la revista Calle Mayor, de Logroño, la que hicieron De la Iglesia, es decir el poeta Ibernia, y Martínez Galilea, y otros, en los eitis, los gloriosos eitis, tiempos, aquellos… No es ese el único poema dedicado, luego las dedicatorias desaparecieron, paf, y con ellas cualquier atisbo de benevolencia, y dejasteis de ser “paisanos”, y apareció en escena la mala entraña. Cada cual tomó el camino que mejor le convino o supo o pudo.
Lo dice Michel Deon, en el prólogo a la correspondencia de Paul Morand y Jacques Chardonne: “La amistad entre los literatos esconde insondables misterios. No progresa más que sobre arenas movedizas.– Olvidar y acordarse solamente de los momentos de gloria est el onceavo mandamiento en el planeta de las Letras”.

Leviathan, de Josep Malivern

 800px-Im_Februar_1598_an_der_holländischen_Küste_gestrandeter_WalfischSi el Leviatán mañana
 embarrancara en esta playa,
 los niños infectos
 de sus huesos harán dagas,
 de sus fauces jaulas
 dónde guardar tu mañana.
Sobre la arena muerta
 derramarán el ámbar.
Los ojos sajados
 pendones sobre cañas.
 Perlas de baba
 tristes y ensartadas.
 Descuartizar a un despojo monstruoso
 para matar al miedo y la rabia,
 te hace carroñero y nada sacia.
 Pero el dragón escapa,
 quizás te observe con ojo de mirlo
 o salamandra.
Seguirá nuestra furia
 por hacer del temblor chatarra.
 Quedan la sangre y la euforia del matarife.
 Somos una venganza ,
 ¿ de quién será nuestro odio ?
Qué no harán contigo,
 cuando pierdas los zapatos.
Nota: en breve aparecerán los poemas de Malivern reunidos bajo el título Leña de deriva, en Ediciones Capirote, de Barcelona.

Nos han burlado 1

El-prestidigitador-EL-BOSCOAsombroso, pero esperado. Hacía falta ser muy iluso para pensar que el cambio social y político en Navarra pudiese venir de la mano del PSN/PSOE. Al revés, lo lógico era pensar en la charrada: se comportaron con felonía en el pasado y lo han vuelto a hacer en el presente. No les importa el cambio, les importan los sillones y el dinero a ellos aparejado, si no, no se entiende. Bildu es una excusa zarrapastrosa, una patraña, que en última instancia denota un nulo respeto por el sistema democrático y una voluntad de dejar fuera del juego parlamentario a una parte significativa de la población. Asombroso, propio de canallas, pero en sus manos estamos.

Que Jiménez, nuestro Bob Esponja foral, debiera no ya dimitir sino desaparecer de la política y de la vida pública de paso es algo de pura decencia, cosa de la que este fenómeno de feria por lo visto carece. Si no se va es por dinero, por los ingresos que le reporta su zascandileo, por el gusto de figurar; de lo contrario no se entiende. Ni se va ni echa a la pícara Barcina, lo primero porque no quiere, lo segundo porque ni puede ni le dejan. El PSN, es decir él,  ha demostrado su mal hacer lacayuno y su falta de autonomía. Solo desde esa perspectiva  se puede entender su fraseología barata, como aquel pomposo «No vamos a defraudar a los navarros». Mentira, tronchante encima. Daba risa cuando lo dijo, da risa ahora cuando sus propias necedades le ahogan. Ha hecho algo más que defraudar. ¿A quien quería engañar? Si le han burlado tiene que irse. «Si no se va la echamos». Mentira. «Yo soy el PSN»… Mentira, megalomanía de quien se hace dueño de la escena sobre la chepa de los por él burlados y ofendidos. Por su parte su amo dijo que no iba a hablar más con la Barcina: ya habían hablado, ya se había repartido el pastel. ¿En qué consideración y respeto nos tienen? En ninguno.

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Ahora resulta que no son de fiar, dice Maiorga Ramírez… No, hombre, no, hace mucho que os chulean… ¿O es que el de Jiménez y el PSN/PSOE ha sido alguna vez juego limpio? ¿O es que se dedican a jugar al guá?

Nadie en su sano juicio hubiese creído en la palabra del Partido Socialista, ni de Madrid ni de aquí. El caprino Rubalcaba ha demostrado, como antes el Pepiño, que son unos tramposos que confunden la política con el tute.

 Navarra será lo que los navarros quieran. Mentira. No nos dejan. No nos dejan ser lo que queramos gente que no ha pisado Navarra más que para llenar gratis la andorga o ir, también gratis, a los toros, y que lo ignora todo de nuestra historia y de nuestra realidad social y humana. San Fermín de los Navarros no representa a Navarra entera ni mucho menos. Hay una Navarra que aborrece a la casta que reparte carnets de buenos y malos navarros. Y nos dejamos porque Pro libertate patria gens libera state… ay, carajo, que me pongo malo de la risa, no puede ser que viviendo lo que vivimos creamos en estas monsergas. Estamos sometidos. Desde Madrid hacen pedorretas de matasuegras con nuestras libertades: tururú, y nos escandalizamos y condenamos, ¿porque no podemos romper la sucia baraja y estamos atados y bien atados y nada podemos hacer en las urnas?

Esta situación no tiene remedio. Echar a esta gente no me parece ya posible, cuando su permanencia es para Madrid una razón de estado: nuestra autonomía solo es relativa, filfa pura, palabrería.

 No siento el menor gozo al escribirlo. Al revés, siento la tristeza de quien se da cuenta de que le han burlado la posibilidad de un cambio, que lo suyo cotidiano depende de quienes lo tienen atado y bien atado, pactado y requetepactado en Madrid, y que da igual lo que vote o deje de votar porque las cosas no van a seguir como están, sino peor. No soy adivino. Son obviedades del dominio público. Me gustaría equivocarme, me gustaría que más pronto que tarde las urnas dieran el vuelco que nuestra realidad necesita, me gustaría más poder romper la baraja. No son nuestros adversarios políticos, son nuestros enemigos y así deberían ser tratados, esto no es un partido de pelota, sino una pelea de navajeros. Da risa, no, da grima y mucho asco. Y aquí me parece que, como decía el poeta, ya no se salva ni Dios…

Carlos Amorales, mariposas negras… 1979

 

MON5949De la fantástica instalación del mexicano Carlos Amorales a un poema de Reinos Imaginarios, fechado en 1979… ¿Me reconozco? Apenas. Solo en las mariposas negras, las chapolas de Fernando Vallejo, sinónimo de almas en pena y para mí de los fantasmas, las pifias y los agravios, los gatillazos, los bochornos,  los malos recuerdos de la duermevela… a cierta edad la noche es más corta de lo que debiera. Solo en el dormir hay misericordia, decía Carlos Fuentes. Treinta y cinco años pasan como pasan, del joven todavía veinteañero que fui  al tipo que le clavaron la etiqueta de vivir en “el otoño de su existencia”, y ahí sigo, por mucho que agite las patas… Mariposas, no negras, amarillas, anaranjadas, por bandos cerrados,  como pañuelos de seda inmovilizados en el aire, azules, grandes como la palma de la mano, en la pista de color teja entre Guayaramerín y Cachuela Esperanza… las prefiero, saldría en su busca ahora mismo.

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La bola de cristal

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Hace unos años, en Obor, un mercado de Bucarest, le compré a una gitana una bola para adivinar el futuro. Se volvió negra por el camino y es que la bola no adivinaba el futuro, que también, sino el presente. Carajo, una señora bola la mía, no una bolita, como dice Jiménez, Bob Esponja socialista, sino una señora bola que si te la tiran a la cabeza y te da, te escrisma, como nuestro presente foral y no foral, igual: negro cirrión, creminal. El futuro, me dijo una vez un poeta que hacía de brujo, no es más que una repetición tenaz del presente, conque vamos aviaos. Y aquí más que en ningún otro lado porque ni nuestro presente ni nuestro futuro dependeN de nosotros. Bolas. Muchas. Hay que tenerlas y no jalarlas, que el jalabolas es mal oficio.
Hace unos días Jiménez dijo, como una gran cosa, como esos magos que salen a escena al grito de «¡Chan-tata-chan!», que no iba a defraudar a los navarros, pero por el camino las cosas se han hecho semánticas, como las mentiras malintencionadas de la pícara Barcina al exhibir en sede parlamentaria una prueba falseada, con una falta de ética pública que hace pensar en la maldad privada; si no, no se entiende. Aquí todo es semántico, hasta sostener que andamos entre granujas, pura semántica, de quita y pon, pura bola en la que el presente aparece en toda su negritud. Todo está permitido si estás de mano y tienes puntos que, como mirones, te ayudan a hacer trampas en la timba. Un clásico.
Se conoce que hacer trampa sistemática es cosa de Bildu. Suena grotesco porque lo es, pero en Madrid funciona y a estos lo que les importa es Madrid, no Navarra, porque Madrid les asegura el momio y la cuenta corriente. Saben que su cortijo depende de Madrid, aunque también sepan que muchos y muchas estamos hasta los mismísimos más ensimismados, que decía el poeta, y hasta los ovarios, de ella y de los suyos, pero esto también es cosa de Bildu y de su hoja de ruta; pues seremos todos de Bildu desde antes de que apareciera.
Y también sabe la andoba que el futuro que nos espera, a ella y a nosotros, no puede ser más negro porque la crispación social no va a hacer sino ir a más, si ella y los suyos persisten en dominar por encima de voces y pactos legítimos. La pícara Barcina no va a dimitir, dice, pero no por no seguir la hoja de ruta de Bildu, sino por falta de decoro porque le sobran motivos para hacerlo. No sabemos si vamos a tener elecciones. No sabemos nada. Estamos a lo que nos dejen, a lo que manden, como si fuéramos bichos amaestrados. La pícara Barcina ya está reprobada de hecho por una mayoría ciudadana, pero eso no se concreta en nada, porque ni dimite ni la echan, y lo sabe, cuenta con la razón y el sentido de estado, algo abstruso pero que huele a dinero, y con que echarla de una vez es atentar contra la sagrada unidad de España, romper España, y en Madrid le siguen la corriente y ella lo sabe. Ya se oyen tambores lejanos: «Rajoy trabaja contrarreloj por evitar elecciones anticipadas en Navarra», escribía el diario Público. UPN juega con ventaja al coco con la población de un país que lo ignora todo de Navarra, salvo las consignas de rueda de molino con las que comulga para no meterse en honduras. En el Congreso de Madrid, por boca del diputado Salvador, se han oído palabras referidas a Navarra propias de un necio o de un vendedor de crecepelos de feria, de un marrullero de mala traza: el apocalipsis navarro, España rota, el Gulag… a lo dicho, un timador de feria de cuya capacidad ética se puede dudar relacionada con las pymes: «Llevo una folclórica dentro», dijo. No va solo en esa carnavalada.
Aquí no se trata de Bildus ni de bolas al cabo, sino de mangoneo, de chapuzas, de chulería, de zafiedad personal, de irregularidades hechas sistema, de mentiras lo mismo, de trucos y compadreos –esas risas entre bastidores, qué asco– de mala comedia, de clientelismo, de bobería, de actuar no en fraude sino en burla de ley, de impunidad, de voluntad de enriquecimiento sistemático, de disponer de influencias por el poder que otorgan no ya las urnas, sino los pactos torticeros, los de la mala fe… la muestra comercial de un país entero o cuando menos de la casta social en cuyas manos estamos.

Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias, 2.3.2014.