La real-idad de los días

El-Jueves-portada-abdicacion-rey-censuradaLa forma en la que se ha perpetrado la abdicación del Borbón y se ha preparado, por derecho divino-hereditario, porque por otro resulta grotesco, la llegada de su hijo, más el establecimiento, con leyes ad hoc, de la impunidad del primero, refuerzan la idea de que padecemos una Monarquía de origen dudoso gracias a una compostura política atropellada que promueve un estafermo que hay que mantener por una cuestión de clase, sin un verdadero consenso social. Al revés, la marea republicana no ha hecho más que empezar, sin la participación socialista, y va a ir a más.
¿Serán conscientes los socialistas del ridículo que han hecho con su voto monárquico-republicano? Más bien creo que les importa un carajo porque son logreros y cuando vean que otros les calientan el fuego republicano con el que subirse al machito, votarán lo que les convenga. Esa sí que es una ideología política… sí, propia de casino de ganaderos y jugadores de tute. ¿Será consciente el diputado Salvador de que tachar de trasnochada la idea republicana es algo propio un necio? ¿Son trasnochados los regímenes alemán y francés? (Sigue)
Artículo publicado en Diario de Noticias, de Navarra, el 15.6.12014

* En la imagen la portada censurada de la revista El Jueves.

“¿Evitar disparates?”… ¡A por la Tercera!

1402139595020La petición de un refrendo republicano es ya un clamor popular, una marea ciudadana que nos da esperanza en un tiempo sombrío y que vuelve a poner de relieve la necesidad de una unidad de acción frente al poder que representa la derecha, con la inestimable ayuda de esa especie de Sor Patrocinio de guardarropía que es Rubalcaba, muñidor ahora de la monarquía franquista, y sus acólitos que esperan el reparto del botín político y económico. Nada es gratis en este país y esa abdicación real apesta.
Nos están tomando el pelo. Para amparar esta monumental tomadura de pelo, esta timba de reyes fules, la casta dirigente está urdiendo una maraña legal, como hizo Franco para perpetuar su golpe. No nos tratan como a ciudadanos, sino como a súbditos de derechos limitados y obligaciones ilimitadas hacia el poder.
Patxi López dice: «Hemos cedido más de lo debido a los cantos neoliberales». ¿Y? Y nada. A buenas horas, cuando encima han descubierto que no son republicanos y nosotros que son los peores compañeros de viaje que puede tener la izquierda. Son algo más que cómplices del golpismo del establishment.
Y no solo eso, sino que también ha pedido al partido que se abra a la sociedad y conecte «con los que hoy sufren, porque son los que dan sentido a nuestro proyecto». Suena a pitorreo. No harán nada porque viven tan ricamente en la actual situación de bipartidismo a ultranza y pacto de gobierno. Este país está podrido y la monarquía y el bipartidismo son el mejor emblema de ese fiemal que todo lo salpica.
Solo a una sociedad de la que se está convencido que está compuesta por débiles mentales se le puede justificar la impunidad vitalicia del Borbón para «evitar disparates», como dice la zarzuela. Así no se trata a nadie. Estamos ante una operación mediática en burla de la ciudadanía, aprovechándose de su hastío, de su agotamiento, de los muchos palos ya recibidos, de que según ellos tragamos con todo. No nos respetan.
La ramplona intervención de Felipe de Borbón en Leyre, soltando patrañas históricas, propias de la «Formación del Espíritu Nacional» de la Falange, hacen ver que el heredero de la corona o no tiene muchas luces o quienes le escriben los discursos carecen de escrúpulos y andan sobrados de malevolencia. A cambio, esas cansinas palabras permiten aventurar cuál es el futuro que nos espera. Más de lo mismo no, peor, con la plena connivencia del Partido Socialista que, desde Madrid, no quiere perder el momio parlamentario de una cómoda oposición que no compromete a nada. Y ahora menos que nunca, porque a la nueva veta de esta mina al parecer inagotable de ganancias se le llama «gobernabilidad», y eso vende. Todos a una a favor del sistema, mientras este nos beneficie. Y el socialismo español ha sacado de la cosa pública más beneficios que perdidas. Es del dominio público. Frente a la cosa pública como negocio, es necesaria esa Tercera República que hoy llena las calles, que tenga en su programa constitucional una más sólida democracia, un régimen en el que tengan cabida los menos afortunados, la recuperación de los bienes y derechos que no han arrebatado y todas las opciones territoriales. Las referencias tópicas del Borbón a la unidad española amparan la mordaza de una petición ya imparable de reorganización territorial del Estado. La Constitución no puede ser un cepo ni un pretexto sagrado para ahogar libertades en beneficio de una casta social, como viene siendo hasta ahora. La Transición fue una rueda de molino que está ya muy desgastada y no puede ser la justificación de todos los abusos y de una dictadura de hecho. Es necesaria una nueva Constitución y una refundación política del Estado.
Está claro que van a intentar obviar el clamor ciudadano desde el desprecio de los majos y haciendo oídos sordos a peticiones que son legítimas. Enseguida utilizarán el palo, las prohibiciones y las multas. No hace falta ser adivinador del porvenir para escribir que no tienen otra forma de detener la imparable marea republicana que la fuerza y unas leyes represivas dictadas para la ocasión. Nos les queremos. Que lo oigan. Hay que pintar la calle con todos los colores republicanos. Por muchos matones que pongan en ella, la calle no es suya. El futuro no es suyo, no puede ser suyo.

La mugre de los días… y Malivern al acecho.

campanadas-medianoche La geometría demente de las pesadillas
 abolida por una locura más blanca aún.
 El infierno ni ruge ni resplandece.
 El silencio encalado
 y la determinación ciega
 de la lluvia y la hormiga.
Marcha bufa de pompa y circunstancia (Elgar compone para orquesta de cuescos y pedorretas con solista de matasuegras), para estos días de optimismos, alegrías republicanas e infamias pactadas en las alturas. Queda por ver si los mismos apalearán a los de siempre.

El frente social y la casta.

grosz 1 Pertenecer o no a la casta dominante, esa es la cuestión; ya seas de derechas –de toda la vida o sobrevenido al calor de los beneficios que ese negocio reporta–, o de esa izquierda nominal, pintoresca y risible que encarnan los escombros y huestes vapuleadas de un partido socialista en franco descrédito y bancarrota moral, tanto en Madrid como en la periferia.
Además, se ve que si en el seno de ese partido hay esfuerzos, tímidos y algo erráticos, por una renovación en toda regla desde abajo, estos se ven abortados por la casta dirigente.
Castas, esa es la cuestión insisto, las de quienes se resisten a desaparecer y perder al protagonismo del que ahora disfrutan. A esas castas sin otra ideología que el beneficio que reporta el negocio de la cosa pública, solo podemos verlas como enemigas de un verdadero cambio social que pasa por la formación de un frente de partidos que sí lo tengan en su programa, empezando por la derogación de todas y cada una de las leyes antisociales que han dictado (aprobar es otra cosa) desde el poder. Un cambio que alcance la depuración de los cuerpos policiales, la denuncia del Concordato con el Vaticano, la reforma de la magistratura, el acabar con la impunidad de las castas, la reorganización territorial del estado, la reforma de la Constitución adecuándola a un nuevo tiempo, la derogación de la ley de amnistía del 77, el control por parte del Estado de la banca y de las corporaciones, la investigación exhaustiva del origen de las fortunas amasadas al amparo o a la sombra del poder político, las Sicavs, la inoperancia legendaria del Tribunal de Cuentas… ¿Utopía? Cierto, pero factible si se forma un Frente Social frente al golpe de Estado que la casta proyecta.
Ahora mismo no se sabe quién teme más la formación de un frente de izquierdas que puede formarse tarde o temprano al calor de las últimas elecciones europeas, si el Partido Popular y sus socios regionales, o ese partido socialista de los consejos de administración, los yates y los puros. Ya antes de celebrarse las elecciones hablaron de una coalición bipartidista que salvara el sistema, es decir, su sistema de abusos, sillones, puestos y bochornosa gestión de gobierno en todos los órdenes, tanto por parte de los actores principales, como de la de sus cómplices y secuaces en una oposición de caricatura encarnada por quien el escritor colombiano Fernando Vallejo llama el caprino Rubalcaba.
El fantasma del Frente Popular ha salido a pasear de inmediato: que vienen los rojos, los anti España, los violentos, los etarras, los propagadores de disturbios como los de Barcelona completamente previsibles por otra parte… Y lo malo es que ese discurso cala en una sociedad poco amiga de aventuras políticas, conservadora y reaccionaria, que ve con hostilidad cualquier conato de cambio social y cuya ideología se resume en un expresivo «Oye, a mí déjame de líos».
Los comentarios infames, grotescos, trapaceros de los partidos que han viso con sorpresa la irrupción de Podemos lo decían todo. La Rosa Díez parecía que había bebido y los demás, lo mismo… ¿Marie Le Pen e Iglesias? Sus reproches y desdenes, sus descalificaciones y desmesuras, les retratan y por ahora contribuyen a engrandecer el equipo de Podemos. Pero van a seguir por esa trocha y la casta, empezando por González, más mister X que nunca, no se va a ahorrar infamia alguna con tal de asegurarse la pervivencia en el sistema de castas y de estamentos jerárquicos, que es el que llevan años perfilando, construyendo, ejecutando… unos y otros. Nos ha costado más de lo debido darnos cuenta de que el partido socialista no estaba por el cambio social y que su actual descalabro se lo han trabajado a conciencia. Un sector importante de la sociedad les ha dejado de lado, ya no cuenta con ellos porque no son de fiar y lo han demostrado entre pactos, vetos y trapacerías varias: con esa gente no se puede ir a ningún lado. Por eso existe un peligro real de que acaben haciendo un pacto de estado en favor de la casta y en contra de la ciudadanía. Son muy capaces. Y la Díez, lo mismo.
Ahora que, de una manera o de otra, se ve que podemos, es hora de pactos, de incluir bien visibles los cambios radicales en los programas, de acoger todos los proyectos políticos sin exclusión. Hora de sumar y no de restar. Se trata de echarlos del sistema social en el que están atrincherados. Se trata de derribar el régimen.

“Un asunto privado” o si bebes no juzgues… o viceperversa.

carpa3http://www.eldiario.es/politica/magistrado-TC-Enrique-Lopez-alcoholemia_0_266323575.html

Larga noche la de Enrique López,  magistrado de las Faes y del Tribunal Constitucional, o viceperversa,  que no sabemos lo qué es antes o qué después, detenido por dar positivo en un control de alcoholemia y otras minucias. Largas horas las del urdir la patraña oficial para enjuagar lo que admite mal el enjuague. Miente el portavoz del Constitucional: la detención del magistrado sí es un asunto público, y grave, con  los Códigos en la mano y la Ley de Enjuciamiento Criminal: 7,30 a.m., en moto, sin casco, por la Castellana, conduciendo de manera inapropiada, después de una larga noche, antes que de un largo día… País en descomposición este donde ya es noticia habitual que cargos públicos sean atrapados conduciendo en estado de ebriedad o infringiendo leyes penales y que eso no tenga apenas consecuencias o ninguna. Si bebes no juzgues o viceperversa, o haz lo que te de la gana, pero no des lecciones encima, ni en las Faes ni en ningún otra parte, y sobre todo asume las consecuencias de  tus actos con arreglo a la ley, como quienes no son ni magistrados ni cargos públicos, sin privilegios, sin alcorces, sin capotes corporativos, sis arrimos de casta y clase.
Simpático perfil el del bandarra: toros, berreos ultraderechistas…
Y una de curiosidad jurídica… y otra de curiosidad malsana: veremos en qué para el embrollo… ¿Un bellaco, además de magistrado? Eso a gustos, eso dependiendo de en qué trinchera estés.
Los Pilotos de la Muerte tenían otra grandeza.