En busca y captura

sg1pv9La Argentina, a través de Interpol, ha puesto en busca y captura a varios ministros de la dictadura franquista, cómplices o colaboradores necesarios de todas las actuaciones criminales de aquel régimen y responsables directos de varias infamias notorias; y en algún caso de la destrucción de pruebas documentales que pudieran incriminarles en el futuro, como fue la de los archivos de Falange (en todas sus ramificaciones). Una actuación por completo dolosa de la que cuando menos Martín Villa debería dar explicaciones públicas, ya que es muy probable que se hurte a las judiciales, y nos deje de sus santurronerías: cuál fue el motivo de esa destrucción de archivos y en el caso de que esta evidencia solo fuera una «leyenda urbana», declarar a dónde fueron a parar. Esa sería una eficaz contribución a la famosa reconciliación que practica o dice practicar el falangista Martín Villa en beneficio de todos los ciudadanos. No hay mayor reconciliación que una escritura de la historia en la que entren de pleno derecho las víctimas del golpe militar y del franquismo que corren el peligro de entre tanto barullo quedar en donde están, en las cunetas, de nuestra geografía y de la historia.

¿Va a rendir cuentas de las actuaciones criminales de la dictadura a la que sirvió o de una Transición que se caracterizó por los crímenes de Estado? No lo creo. Pese a las recomendaciones de la ONU, el Gobierno del Partido Popular no va a acceder ni a la detención por Interpol ni a las extradiciones que solicita la jueza argentina. Están convencidos de que aquella de la que proceden fue «una época extraordinariamente apacible». No la van a poner en tela de juicio, de la misma manera que no la han condenado y de que por lo que respecta a las víctimas están haciendo todo lo posible para que no se haga nada a favor de ese empeño de Verdad, Justicia y Reparación.

Una cosa es lo que nos gustaría que fuera y otra lo que es de manera irremediable a nada que se retuerzan las leyes, y en este país se retuercen que es un gusto. Hace unos días una víctima de la dictadura decía que no que quería que Martín Villa entrara en la cárcel, tan solo que quedara para la historia como un criminal. Algo es algo, pero eso tampoco va a ser fácil si el régimen pone en marcha sus mecanismos de desagravio a estos mártires que tanto hicieron por la instauración de la democracia y la reconciliación de todos los españoles, frase hecha esta que estomaga.

Creo que el forzoso debate que se va a producir en torno a la ley de Amnistía, a la Transición y a la consideración del régimen franquista como lo que fue, una dictadura criminal, resultará clarificador por lo menos para iluminar esas zonas de nuestro pasado inmediato que corren el peligro de quedar en la oscuridad de una historia doctrinaria escrita hasta ahora mismo por los vencedores y sus herederos.

En ese contexto suena a sarcasmo cruel esa medalla de oro de Navarra otorgada a Félix Huarte, de quien jamás se ha investigado cuál y cómo fue su participación en el negocio de los esclavos del franquismo, en Cuelgamuros, tergiversado hasta la caricatura por historiadores afines al régimen franquista y a la derecha posfranquista y dudosamente demócrata. Escritura de la historia, peliagudo asunto este, porque cada cual escribe la de su trinchera y el que más poder tiene, la que le conviene para establecer sus bases sociales y su doctrina.

Item más: la memoria histórica no es un negocio, como denuncia con un asombroso tono de desprecio el escritor Cercas, sino un asunto de estricta justicia, una obligación de Estado desatendida, esto de una parte, y de otra un esfuerzo más silencioso que otra cosa de gente que no gana nada con ello, ni adquiere protagonismo social ni saca ventaja alguna, que se sepa. La memoria histórica solo es un negocio para quienes la practican seguros del aplauso del público adecuado, al calor de buenas palestras mediáticas, editoriales y universitarias, y de la ideología dominante que, digan lo que digan, no es otra que la que ha crecido en la última década a la sombra de la derecha conservadora y ha encontrado reflejo en la prensa afín al régimen, en la universidad y en el negocio, este sí, editorial (premios incluidos).

Artículo publicado en los diarios del Grupo Noticias, 16.11.2014

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Un pensamiento en “En busca y captura

  1. Miguel, ten en cuenta cómo se recicla esta gente: Villarejo, el fiscal contra Granados y Delgado y luego contra Puig Antich, ha salido eurodiputado por Podemos. Luego ha dimitido, creo. Pero…
    Ojo con Pablo, ojo con Pablo, gente a la que creo, me ha dicho que le comentó, hace años, que a Andreu Nin había que cargárselo, por trotskista (que no lo era, pero es lo de menos). Albert Pla decía, hace pocas semanas, que había que cargarse a Pablo “antes de que tenga escoltas y que pueda hacer daño”. Demasiado tarde, ya los tiene.

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