Las otras víctimas…

54a183a1168f6La Ley permite a Esperanza Aguirre (calcetines de Bombay) y a Arturo Fernández ser indemnizados como victimas del terrorismo. Hay otras víctimas del terrorismo, de Estado este, que no están siendo indemnizadas, como vienen denunciando los interesados y la prensa, poca, que les apoya. La negativa es a sabiendas de que se incumple la ley, prevaricando, en su fraude, de manera impune, aduciendo, en falso y contra toda prueba,  que esas víctimas pertenecían al “entorno” del terrorismo, contra toda prueba insisto, y justificando de paso los crímenes de la guerra sucia, siempre negada, en la que participaron policías, militares, guardias civiles, mercenarios a sueldo de los aparatos del Estado… el país de unos y otros, hasta en sus víctimas, desde hace más de setenta años hasta ahora.

Item más: de la voluntad de reconciliación, de en qué consiste esta, de la diferencia entre justicia y venganza, de la credibilidad de las instituciones, hoy no hablamos.

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Pedro Atienza, poeta

10653867_723075961104606_1065104030667190697_nSe fue y aquí queda, en sus versos. Mañana no hay tanto tiempo como parece. No hace falta leer a Kavafis para darse cuenta de que enseguida se hace tarde. La semana pasada compartíamos sobre nuestro lugar en el mundo en versos que él publicaba en facebook. Voy a echar en falta sus versos, sus me gusta y sus abrazos.

BALANCE INCONCLUSO DE UNA VIDA DESORDENADA
A quienes la cruzaron conmigo

Hoy quiero resarcirme del olvido
ir evocando cosas en desorden
que ellas mismas se troquen en el orden
del caos supremo del tráfago vivido

La casa solariega de la infancia
y mi abuelo durmiendo en la solana
el sonido en la charca de la rana
y la alfalfa señal de la abundancia

Las peleas de chicos a pedradas
y mi padre muriendo poco a poco
su cara descompuesta ya de loco
con la morfina entrando en andanadas

Mi madre recosiendo pantalones
cegada por el sol o en el ocaso
abnegada mujer a cielo raso
que sembraba la tierra en sus hondones

Los patios de Alcalá que ahora me ignoran
donde besé a una chica y tuve fiebre
escapando después como una liebre
pues supe que los besos también lloran

La noche de Madrid en los ochenta
ahíta de mandanga y de farlopa
y aquella casa donde ya sin ropa
un revolver por poco me revienta

Y los frises con cascos y con porra
corriendo a un grupo imberbe y desarmado
y en la espalda el disparo amoratado
que el alcohol a mansalva ya no borra

Los nidos de gorrión pisoteados
y la paga esperada de domingo
los pellizcos robados y el respingo
de mis fieles amigos alarmados

La radio los poemas el trabajo
enredados en duelos y alegría
y así pasando un día y otro día
deshaciendo la vida desde abajo

Los amores confusos y prolijos
carnales alevosos y dolientes
y los instintos puros que clementes
hacen que me confunda con mis hijos

Y al final y al principio está la muerte
en el vanal balance de mí mismo
la muerte de los míos y el abismo
que espera en cualquier parte esa es mi suerte

A cierta edad ya no hay cronología
tan sólo los recuerdos que se alzan
y en el olvido puro nos alcanzan
para que arda tu genealogía.

PEDRO ATIENZA
(Del libro “Cuaderno de la sierra”, de próxima aparición)

Contra la ‘Ley Mordaza’

Violencia_Policial No sé cuántas veces habré escrito sobre esta infamia en los últimos dos o tres años. Para nada que no fuera calentarse en vano. La mordaza se veía venir desde que hicieron público su proyecto de sostener el régimen policiaco en un aparato legal represivo que contara con el refrendo intocable de la mayoría parlamentaria. Viene de lejos, del invierno del año 2012, como mínimo, y ha corrido parejo al desgaste y degradación de la democracia española. Solo que hace dos o tres años denunciar los avances del régimen policiaco –abusos, multas, arbitrariedades, impunidad, represión a ultranza…– era ser apocalíptico y tremendista. Lo decían los mismos intelectuales de cámara que ahora callan o intentan sacarle réditos a su oposición tardía. El objetivo de esa casta es no alejarse de posiciones de poder o reclamo social que puedan reportarles algún beneficio. Entre penoso y grotesco.

«No creí que se atrevieran a tanto», es una frase que creo le leí por primera vez a Lidia Falcón, una intelectual de referencia en este clima sórdido. Sí se han atrevido, a eso y a mucho más, y no hace falta ser un adivino del porvenir para afirmar que la libertad de expresión está seriamente amenazada y que páginas como esta o similares (la Red está por completo controlada) que no sean servidoras de este régimen se verán alcanzadas. Son unos maleantes…¿También nos van a multar por decirlo?

Desde el viernes, España es una país un poco menos libre y bastante más policiaco. Para imponer un régimen autoritario y policiaco, el partido Popular y sus socios regionales, como ese lacayuno UPN, no han necesitado un golpe militar, sino una mayoría parlamentaria que como tal actúa en la práctica. Este es un país de ciudadanos demediados cuyo estado feliz parece ser el del sometimiento a ultranza. Y encima los represores y quienes les aplauden se reclaman archidemócratas.

P8A8800jpg_EDIIMA20140326_0712_5Este violento ha sido denunciado como infiltrado.

La ley Mordaza a la que ha dado luz verde el Congreso sanciona en la práctica ese régimen en el que la referencia no es la justicia, sino la policía y lo que esta conlleva de arbitrariedad e indefensión. Este es el Orden Nuevo, que es viejo y del franquismo viene. Archidemócratas y franquistas sin careta. Con razón no han condenado nunca el franquismo.

Los únicos que no ven que este es un régimen policiaco son aquellos que se benefician de él y lo apoyan, de manera expresa desde sus palestras mediática de lujo, o de manera tácita con su silencio cómplice. Muy ciego hay que estar para no darse cuenta de que la Ley Mordaza supone un serio quebranto del Estado de Derecho. No solo socava el ejercicio de derechos civiles fundamentales, impidiéndolos en la práctica, sino que su propósito malicioso es hurtar a los tribunales la defensa efectiva de los ciudadanos que han padecido maltratos y abusos de autoridad por parte de la policía o de burócratas sin escrúpulos que dominan las delegaciones del Gobierno, y no precisamente por su capacidad intelectual o profesional; ciudadanos que, además de apaleados, pueden ser multados de manera grave, impune y arbitraria. A esto se le llama pervertir el sistema legal.

Ahora queda por ver lo más importante: si la promesa de derogar esta ley hecha a bote pronto por los partidos de la oposición, en el caso de que gobiernen, se traduce en que en sus programas electorales figure no ya la inmediata derogación de la Ley Mordaza, sino de todo el sistema legal urdido por el Partido Popular (como lo urdió el franquismo) en sostén del estado policiaco: en los terrenos bancarios y financieros, fiscales y penales, incluido el origen de las fortunas, militares, policiales, judiciales –de la composición política de CGPJ al sistema de tasas–, educacionales, sanitarios, concordato con el Vaticano… y con ello, en la práctica, la depuración de responsabilidades políticas del régimen y sus valedores políticos y económicos. Aquí hace ya tiempo que no cabe hablar de integración, ni de mera sustitución de sillones parlamentarios, sino de ruptura radical y de remoción del sistema legal con objeto de restituir a la democracia el sentido que la derecha le ha arrebatado. Lo demás, los mismos perros… collares, disfraces, antifaces… importan los mordiscos y la ferocidad represiva.

A trancas y barrancas (un dietario)

002Al final no hemos podido utilizar la escena de la Comedia del arte, de Callot, como había anunciado, para ilustrar la cubierta de A trancas y barrancas, el dietario de este año que ahora termina. En su lugar hemos escogido este ejercicio de fisonomía, recreativa digamos, de Daumier. Esta previsto que el libro salga en la primera semana de febrero. Un dietario, otro, escrito a trancas a barrancas, esto es por encima de las dificultades comunes a una mayoría. No se me ocurre mejor expresión para hablar de lo sucedido este año en esa vida pública que hacemos privada a fuerza de empujones. Empecé con la intención de que fuera la crónica de un salir de la ciénaga tirándose de los propios pelos, tal y como dijo haberlo hecho el barón de Munchausen. No sé si lo he logrado. Sí diré que no estoy en modo alguno solo en ese trance, que somos muchos los que estamos empeñados en no naufragar ni en dejar que la ciénaga nos ahogue. Reconforta saber que no estás solo en ese combate contigo mismo y con el medio. El dietario anterior, Con las cartas marcadas, lo cerré el Día de los Inocentes del año pasado, día de burlas, pero de siniestras veras por lo que nos atañe como ciudadanos. Si miro hacia atrás este que ahora termina ha sido, como todos, un año revuelto. Diario de riada o de deriva el mío más que de bitácora. Escribes como te sientes, y no creo ser el único que siente que va a la deriva, empujado por la climatología de la cosa pública, sintiendo una precariedad que hace unos años no sentía. No sé lo que va a venir detrás de esto. Mis ganas de escribir su crónica aquí quedan, por cansancio y por hastío y porque el tiempo apremia para otros trabajos. Además, los cambios de escritura son beneficiosos. Ya iremos viendo.

Facinerosos

A56ZMK1CEAAU5C1.jpg_large imagesAprovechemos que la ley no está todavía en vigor para publicar las imágenes que serán objeto de sanción, cuando se apruebe definitivamente y sea publicada en el BOE.
Las leyes, en general, no son retroactivas, aunque este detalle a los maleantes que nos dominan poco les importa. Llevan tiempo ensanchando ese lado turbio de la ley que les permite actuar en fraude de esta. Esto tiene responsables políticos y también burocráticos, de juristas que por gusto y por dinero se prestan a urdir tramas legales para sostener ese fraude permanente.
Buen momento este para recordar a Günther Anders en “La producción de facinerosos”:

“…los facinerosos aparecen en escena y son un pretexto para «intervenciones drásticas», del Ministerio del Interior, emprenden un ataque «y un equipo de televisión se encuentra (siempre) en el lugar como prueba ocular del delito…. «contratación de una canalla especial de aspecto esmeradamente descuidado, perfecto para el “facineroso”»[…] Los que detentan el poder «no desean más que tener una manada de violentos en los que poder confiar, ya que el simple hecho de que estos existan basta para hacer parecer plausible a la población la presunta necesidad de transformar el estado en un estado totalitario»…

Günther Anders lo escribió hace años, muchos.
De la depuración de cuerpos policiales se habla poco, por no decir nada. Y cualquier cambio social pasa por ese justo reclamo: no solo obedecen órdenes, lo hacen por gusto y por dinero.

Caza de citas: In girum imus nocte et consumimur igni (Guy Debord)

Ante todo, es bien notorio que en parte alguna he hecho concesiones a las ideas dominantes de mi época, ni a ninguno de los poderes existentes. Por otra parte, sea cual sea la época, nada importante se ha comunicado manejando al público, aunque fuera el de los contemporáneos de Pericles; y, en el gélido espejo de la pantalla, los espectadores nada ven ahora que recuerde a los respetables ciudadanos de una democracia.
He aquí lo esencial: este público tan enteramente privado de libertad y que lo ha soportado todo, merece, menos que cualquier otro, ser manejado. Los manipuladores de la publicidad, con el tradicional cinismo de aquellos que saben que la gente es llevada a justificar las afrentas de las cuales no se vengan, le anuncian hoy, tranquila- mente que “cuando se aprecia la vida, se va al cine”…

1978: “… la gente es llevada a justificar las afrentas de las cuales no se vengan…” Asombrosa actualidad, Lo mismo por lo que se refiere al resto del texto aquí enlazado.

 

Así pintó el día… (diario volátil)

DSC_0008Así ha pintado el día. No ha llovido, caían cuerdas. La vista desde la ventana acongojaba. Día bueno para el trabajo, por el silencio más que nada, pero esas nieblas, esas nubes agarradas a lo que queda de bosque otoñal, nada como quien dice… En la prensa, lo de todos los días: profesionales de la justicia que en el ejercicio de su cargo prevarican sin recato y hacen política al servicio de la monarquía, funcionarios uniformados que mienten con desverguüenza  para encubrir actuaciones delictivas, el maleante que nos gobierna de jira americana a ver si allí, demasiado ocupados con las rebabas del narcogobierno,  cuelan sus mentiras de chichinabo, la imparable violencia machista… ¿Sigo? No, para qué.  Día de la Inmaculada, dogma de fe, abstracción (o lo que sea) y patrona de militares, charanga y mojiganga…  Y lo peor, o casi, ha sido la vieja canción de Paco Ibáñez sobre ese poema, grande, de Gabriel Celaya, que me ha repiquetedo a lo largo de la tarde,
Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,
¿De verdad que ya nada esperas? Eso es mucho decir y más desesperar. ¿De verdad que existimos fieramente y más ciegamente afirmamos? Poesía necesaria. Me siento incapaz de escribirla. La leo y me emociono, y admiro a sus autores, del pasado y del presente, pero… Poesía necesaria, cuando la furia nos nubla la vista y el asco nos puede.  Y de Celaya a la lluvia antigua y sucia de O. W. Milosz en su lejano cementerio de las islas Lofoten, y a la del chileno Teillier, poesía y lluvia. El viaje de la poesía, a cubierto. Poesía como madriguera de los malos tiempos… La cueva y la intemperie, el hermoso título de Ramón Rocha Monroy, con gusto se lo habría robado, así se lo he dicho.

La temible pluma de ganso

1417807971462franconicolasc4Si algo de verdad chocante tiene esa fotografía es la pluma de ganso que tiene en su mano el general Franco. Esa pluma rancia, anacrónica, elegante, docta, y esa mano, que es la firmar atrocidades, la de llevar el terror al último rincón de la retaguardia, la de mantener en pie una guerra con el único objetivo de aplastar sin piedad  al  enemigo, durante la contienda por él y los suyos empezada, y una vez acabada esta. Esa pluma, esa mano, esa grotesca puesta en escena… el retrato de un régimen.