Filantropía negra

3539484_640pxLos Inspectores de Hacienda han contestado a la Agencia Tributaria, cómplice política del partido en el poder, diciendo que «Comparar al PP con Cáritas es comparar un elefante con una pistola». Y es que la mayúscula burla a la ciudadanía que ha perpetrado la Agencia Tributaria, comparando al partido de la corrupción con Cáritas, hay que anotarla en el inventario de esta historia general de la infamia que se está escribiendo, no del todo sola, a la sombra del Partido Popular y por su causa.

No creo que Cáritas tenga alrededor de mil miembros imputados (investigados y procesados) por corrupción; no creo que se nutra de comisiones de más que dudoso origen y fines nada altruistas; no creo que sus miembros hagan con esas donaciones mangas y capirotes… No hay derecho. No, no lo hay, pero está visto que desde la burocracia política a la que habrá que exigir cuentas hay sobrada desvergüenza.

En su alarde de prepotente mala fe la Agencia Tributaria no ve delito fiscal en lo que en cualquier otro país europeo hubiese hecho caer un Gobierno y poner fuera de la ley a un partido como el PP, no ya minado, sino construido pieza a pieza por la mayor corrupción de la historia reciente. No puede haber donaciones «en negro» porque no puede haber dinero negro, otra cosa es que de hecho lo haya y mucho, y que su origen sea perseguible, por fraudulento, algo que sucede según y como. El origen del dinero negro es una infracción administrativa o un delito, y eso es lo que se está defendiendo. Es para pensar si en realidad el Partido Popular no defiende la España del fraude generalizado, como un nuevo sistema social. ¿Si ellos manejan dinero negro, por qué los demás no? Es inútil preguntárselo porque sabemos la respuesta. Este es un motivo más para echarlos del poder.

Por eso el Ministro Montoro sigue acosando al organismo pertinente para que no entregue al juez Ruz documentación que pueda comprometer aún más al partido y al Gobierno de la nación del que es ministro, por cierto, ahora mismo bajo sospecha de más corrupción… ¿Pero esto qué es?

Cáritas y otras instituciones de ayuda social son el lugar al que miles de ciudadanos tienen que acudir a diario en busca de ayuda para comer, para comer, carajo, para encontrar un techo, un cobijo, un algo de ayuda sanitaria, mientras que un mayúsculo desvergonzado, el juez Dívar, sigue costándole miles de euros a las arcas públicas por una cuestión de boato o lo que es peor de dudosa seguridad personal convertida en boato, por poner un ejemplo, pero los hay a miles que demuestran una injusta diferencia social. Al Partido Popular por el contrario solo acuden los que piensan que algo puede caerles en el fenomenal arrebuche en que han convertido la vida pública para quienes de ella viven, los que creen en una sociedad desigual, insolidaria y autoritaria.

Cáritas, Cruz Roja, Medicus Mundi, bancos de alimentos, ¿cuántas más? Muchas… y Montoro que se está forrando a la sombra de su partido queriendo amordazar a Cáritas para que no haga públicas las cifras y datos de la pobreza galopante y no señale el más que clamoroso origen de esta: la política gubernamental de los últimos años, la brutal diferencia que separa a ricos de pobres, el enriquecimiento de una clase en detrimento de otra. No esta solo en ese silenciamiento, porque los medios de comunicación sectarios por pro-gubernamentales también las ocultan con descaro o las minimizan, y si las hacen públicas es con cuenta gotas. No conviene causar alarma social, de modo que cualquier mecanismo de distracción social es bueno. Y es que la pobreza, las carencias y los dramas a ella aparejados, y la falta de una amplia y sostenida asistencia social tienen responsables: ellos, los del Partido Popular, quienes les apoyan y aprueban las medidas gubernamentales, el sistema de recortes basado en el daño social que una clase transforma en negocio y propio beneficio.

Cabe preguntarse si es posible tanta vileza, pero solo de una manera retórica porque esta visto que sí cabe, tanta y mucha más.

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