Nada, revolución o terrorismo.

nada2Nada, extraña película de Claude Chabrol, filmada en 1974, sobre una novela de Jean-Patrick Manchette, algo más que un mero escritor de novela negra. Un grupo de vaga definición anarco-comunista libertario –el propio Manchette estuvo en algún momento cercano a la Internacional situacionista–, quién sabe, quién sabía entonces y menos ahora, en un París que vivía, todavía a comienzos de los setenta, la resaca de Mayo 68. El grupo, de nombre Nada, partidario de la lucha armada secuestra al embajador americano en un burdel de lujo. Lo que sigue es lo obvio: la caza y la captura, las brutalidades y las torturas policiales –expresamente denunciadas– y sus complicidades con grupos que apuntan a la OAS, las necedades de los terroristas, entre los que forma un Buenaventura Díaz en cuyo domicilio la policía encuentra un libro rojo y negro, que confunden con un libro de Stendhal, antes de darse cuenta de que es un panfleto de la Guerra Civil española. Pavorosa ingenuidad de las pintadas callejeras. Lirismo condenado al derribo. El París de los ricos no estuvo nunca rodeado. Chabrol enfrenta el crimen de Estado al terrorismo, y por boca de Díaz concluye diciendo que el Estado odia al terrorismo, pero lo prefiere a la revolución. Me quedo con eso, así hayan pasado 41 años, y no con que una buena guerra civil es preferible a una paz injusta, que atribuyo a los entusiasmos devotos hacia la Guerra Civil española, vista desde el otro lado de una frontera protectora poco más que como una materia literaria y un compromiso sin riesgo alguno.

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