Devoción por “Fúlner”

Falleció Saza, un actor inolvidable, maestro del esperpento que junto a la picaresca no sé yo si no es lo único de verdad decente que hemos hecho, al menos lo que a mi más me gusta. Aquí en un fragmento de una película grandiosa, Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda, surrealismo y disparate en vena, pero sobre todo ese amargo esperpento en que dan las mejores y más fundadas rebeliones, las del país baldado, apaleado que escapa por los tejados de la burla con su saco de furia a cuestas, como un bandido. ¡Devoción por Fúlner! La de Saza fue una forma  inimitable de decirlo.

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