Martorell

Sería de risa, conociendo la trayectoria intelectual y profesional de Martorell, si no fuera una prueba de algo siniestro, turbio. Siniestro es saber de la soledad del periodista frente al monstruo de los servicios de información americanos y españoles al servicio de los norteamericanos. No es el primer escritor que ha tenido problemas con la embajada de EEUU en Madrid porque “sus apellidos” coincidían con narcos o guerrilleros perseguidos, para encontrarse al final con una ficha de origen incierto… Sé que toda protesta es inútil, el Ministerio de Asuntos Exteriores ni puede ni querrá hacer nada… ¿Qué puede importarle su protesta al Departamento de Estado? Nada. Los EEUU tiene una amplia y sólida, y abusiva sobre todo, soberanía nacional, algo que han dejado de tener otros países, si alguna vez la tuvieron: este. [10.9.15]

 

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