El testigo dichoso

Captura de pantalla 2015-12-09 a las 18.52.02Su “testigo” es un cirio, fálico, pero cirio, de procesión de muertos. Hablan con desvergüenza de valores democráticos  y solo piensan en su cuenta corriente, en el puesto, en la preminencia social, en moverse en el escenario como mozoputas al engatuse, al timo, al cuadrilleo. Todo lo que no sea el propio beneficio les importa un carajo. Mienten cuando dicen lo contrario y hablan de humanitarismo y de valores a él añadidos, ese otro timo socia, como su “cambio tranquilo” que no e sotra cosa que un cambiazol. Y cirio en mano hacen patria, ese refugio último de los canallas que decía el clásico, no yo, Samuel Johnson oiga, nada menos. Dicen patria, dicen bienestar social y piensan en sus ingresos, en las canonjías sociales, en la bodega y la pinacoteca, en la barrera de capotes, en la pasarela de los incroyables del pueblón, en el chalé en el que se sacan fotos espatarrados… ¡La perra que los tiró!, no lo digo yo, lo dice Zitarrosa, Alfredo. Fui un ingenuo pensando que esta gente podría traer alguna vez el cambio social que era tan necesario y que no creo que pueda ya darse jamás. Como lo digo lo siento. El cambio tranquilo era un cambiazo, insisto, y ellos unos trileros. Ojalá pierdan las elecciones.

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