La absolución de Iván Ramírez

 

http://www.publico.es/sociedad/ivan-ramirez-no-satisfecho-del.html

La sentencia absolutoria de Iván Ramírez demuestra que la policía miente y pone en pie atestados falsos que dan lugar a acusaciones judiciales basadas en la falsedad, como le consta de manera cumplida a la fiscalía que ejerce la acusación… otra cosa es que la magistratura se resista a ponerle coto a esa rutina perversa,  no emprenda acciones por falsedad en documento público o falso testimonio, y avale lo inverosímil. Les importa la fortaleza del Estado, no que este se sostenga en la mentira y el abuso, la arbitrariedad y la ley de la fuerza. Lo peor es que, lo mires por donde los mires, esta situación está muy lejos de remediarse y corregirse de manera política y social: es un uso social que sobrepasa las fronteras nacionales. Ni siquiera tiene la acogida mediática necesaria. Los grandes medios de comunicación avalan con su silencio o su apoyo expreso este estado de cosas. El ciudadano tiene unos derechos más frágiles e ilusorios que otra cosa, el juicio justo es una parodia. Nos conviene creer lo contrario. El adormecimiento y la indiferencia ayudan mucho.

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