Cuestión de hábitat

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Lapsus como el ¿padecido? por una famosa presentadora de televisión nacional al referirse al juicio que padece (esta sí) la concejala de Podemos Rita Maestre y de manera bochornosa a la homosexualidad, revelan una cultura deficiente, un dudoso respeto de fondo y unos prejuicios cuya exhibición se sabe poco correcta, nada ventajosa para el negocio que se trae un comunicador entre manos, y esto último algo muy común: que una cosa es lo que se dice y otra lo que se piensa, una lo que se ofrece a la venta y otra los vicios ocultos de la cosa vendida, una lo que se promete antes de las elecciones y otra las sorpresas poselectorales… el hábitat, el famoso hábitat, el del chungo país de la patraña.

Yo no sé si el hábitat hace al monje o es al revés, casi creo que ha sido así, que el monje ha hecho el hábitat y es muy difícil prescindir de él, tanto que hay hábitats de monjes y asimilados por todas partes, casi es lo que más hay, de siempre además, intocables, aunque ellos toquen, cuando les viene en gana además, como bien sabe la Conferencia Episcopal que todo lo toca, empezando por las papeletas de voto. ¿O es que olvidamos lo dicho por unos y otros prelados antes de la elecciones generales? Me temo que sí, que olvidamos y tragamos, y tenemos un aguante que llama la atención del público internacional que asiste a nuestros espectáculos arrevistados (a más no damos) a fecha fija.

Ojo con los hábitat talares pues, que no veo que en el programa político del cambio esté la denuncia del Concordato con el Vaticano, y su consiguiente anulación, de modo que tenemos hábitat místico-económico para rato. ¡Es un escándalo la irreverente irrupción estudiantil en la capilla universitaria de Madrid! Rasgado nacional de vestiduras por tanto. Pero no resulta escandaloso que en un centro público haya un espacio de culto privado dedicado a una única confesión religiosa, que causalmente tiene mano con el gobierno de la nación, comprobado y probado, un Gobierno que no es en modo alguno ni aconfesional ni laico, sino todo lo contrario, y lo demuestra a diario desde sus órganos.  No es el capricho, sino la necesidad la que empuja a protestas extremas, porque de otro modo quien protesta se tropieza con algo más que oídos sordos.

¿Es constitucional ese culto abierto en espacio público y sostenido con dinero ídem? Lo dudo. Pero estamos muy lejos de tener una magistratura que juzgue con arreglo a códigos de verdad civiles y no con arreglo al Catecismo de la Iglesia católica, al de sus creencias particulares o las de la secta en la que militen… eso creo, es una opinión.

En este país de hábitats tan diversos –los más vistosos venían en los sellos de correos de mi infancia… otros no–, pero envueltos todos en una red frailuna, las creencias religiosas se han convertido desde hace tiempo en una seña de identidad política, de hábitat por supuesto, importando poco o mejor nada que quienes se abanderan airados tras ellas, las practiquen, asunto este que en el fondo no me concierne porque es de conciencia, pero no me gusta que conciencias ajenas en modo alguno me empujen y me obliguen o se me impongan de la manera que sea, y me importa poco el pretexto, aunque sí la triquiñuela, siempre la triquiñuela, para hacerlo.

Mucho se habla de respeto en un país en el que este está confundido con el acatamiento y nadie con poder respeta a quien no lo tiene. Yo impongo en lo público y tú, te guste o no, obedeces y callas, en eso creo yo que consiste lo que se llama respeto. Y el uniformado menos que nadie.

Hay cauces, te dirán. Mentira. El diálogo oficial sobre reclamos de fondo como el que llevó a los estudiantes de la universidad de Madrid a su protesta, consiste en yo hablo y tú escuchas, o como mucho en tú hablas y yo no te hago ni puñetero caso y si alborotas llamo a los de seguridad: viejo el truco, viejo, muy visto, muy sabido, más padecido. Para la verdadera disidencia no hay cauce alguno y ahora menos que nunca. Por eso el PSOE se desdice de lo prometido y no derogará la Ley Mordaza, no le conviene, la quiere utilizar en propio beneficio.

Artículo publicado en los diarios del Grupo Noticias, el 21.2.2016

 

Anuncios

2 pensamientos en “Cuestión de hábitat

  1. Mira lo que le pasó y está pasando a Abel Azkona: un fraile todavía sin identificar asalta la “iglesia” de Abel, (para los efectos el lugar donde está realizando su “predicamento” en forma de exposición), e intenta sabotearla mediante vomitivos exhortos, (rezos los llaman), como el rosario. ¿Quién podría hacer lo mismo en una iglesia en pleno desarrollo de una misa sin atenerse a graves consecuencias? Y lo peor es la manipulación fácil que se vende sobre la ignorancia colectiva: nunca la libertad del culto católico estuvo en peligro ni fue impedida con la exposición de Abel pero si fue atacada la libertad de expresión de Abel y la libertad de “culto” de Abel siendo, encima, la víctima, tenida como tal, los agresores y difamadores que con mentiras e inquisición pretendían impedir la “religión” y opinión de Abel.

    Seguimos bajo la tiranía ideológica nazionalcatolica nacida, criada y todavía amamanta como en ningún sitio aquí: como en el pasado cercano la religión católica está por encima de la ciencia y la razón científica; la libertad de expresión y acción de todos está bajo la sinrazón católica; las monjas violadas por “los rojos” por encima de las campesinas y obreras violadas por los “nazionales”; las iglesias y conventos quemados por encima de los sindicatos y centros populares que corrieron la misma suerte; los caídos por la patria sobre los tirados en las cunetas……..HEMOS OLVIDADO QUE FUE LA RELIGION CATOLICA LA QUE NOS IMPUSO 40 AÑOS DE DICTADURA RELIGIOSA SOBRE LA LIBERTAD COLECTIVA E INDIVIDUAL DE TODOS. Y que tras esos 40 años han seguido disponiendo e impidiendo que la libertad de los no católicos tuviera espacio social y público. BASTA YA

  2. Opino que en este desgraciado país no se han hecho cambios profundos de mentalidad que orienten al personal hacia la libertad y la felicidad, todo lo contrario, miedo y sumisión, olvido de los valores clásicos del bien común, la ayuda mutua, la igualdad. Si que el Franquismo arrasó la sociedad que podía haberse formado y transformado con la República, creó una gente…como decirlo…cenutria?, conformista y acrítica. Se va llenando el vacío producido por la guerra civil. No se con que clase de material…

Los comentarios están cerrados.