Molestias del trato humano (Diario volátil, 19)

64b2a6be2a08a54760a6d7b799df93dd1.- «Lo importante es la discordia y la fabricación de motivos nuevos para odios viejos», sostenía Borges… Eso es cosa, siempre, del otro, lo nuestro es el afán de convivencia, la estima, el sincero aprecio.

2.- Leyendo a Margarit: tal vez no regrese a los lugares donde fui dichoso, pero inventaré aquellos por los que pasé de largo.

3.- Pasar de largo por la propia vida… como humorada no está mal, como certeza a puerta cerrada, mete miedo.

4.- Henry Miller hacia 1970: leía Los libros en mi vida cuando todavía tenía los míos por leer y toda una vida por hacer.

5.- Las noches de París se encienden desveladas… ¿Cómo era aquello de que «esto tiene que explotar por algún lado»? Es como si no hubiese sucedido nunca, aunque fuera ayer mismo.

6.- Aldeanos Chriticos… No los del conde de Peñaflorida, sino los de ahora mismo, en el mentidero del pueblón. Gente temible, temible, auténticos perros del hortelano y encima pueden devorarte como sardinas bravas, igual.

7.- Contra el público que en lugar de información pide una difamación jugosa, no tienes defensa posible.

8.- De las llamadas envenenadas te enteras después de abrir la puerta, cuando es demasiado tarde y no hay remedio.

9.- Las bravuconadas de Félix de Azúa no son «formas de hablar», sino de pensar y sentir la vida en un país de majos y de chulos que no ha conseguido dejar atrás el mundo estamental del señorito, del Casino de Labradores y de la servidumbre sumisa.

10.- ¿Ciudadanía? Jamás creyeron en tal cosa, como no fuera en una compuesta por ciudadanos de primera y mejor derecho, y de segunda con más obligaciones que derechos y libertades.

11.- ¿Libres e iguales? No, hombre, ganadores y perdedores, y en consecuencia, impunidad y ley del más fuerte, y al cabo indefensión del más débil.

*** Solemne el momento atrapado por el mexicano Rogelio Cuéllar, el escrtor está a lo que está.

 

 

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