Limónov y los extranjeros

Captura de pantalla 2016-05-03 a las 06.37.53Eduard Limónov más allá del personaje novelesco puesto en pie con éxito por Emmanuel Carrère, más allá incluso de obras como Historia de un servidor, Historia de un granuja o Soy Yo, Édichka donde expone de manera contundente su idea de que a los pueblos no les corresponde el derecho a separarse, que su futuro es la mezcla total, antinacionalista y nacionalista radical a la vez, entre otras ideas poco digeribles ahora mismo, pero que en varios países de Europa, y con mayor o menor virulencia, cuentan con un público devoto xenófobo, racista, islamófobo y antisemita que se expresa en las urnas y trae detrás algo más que el fantasma del autoritarismo represivo y la fortaleza del Estado en detrimento de libertades y derechos individuales… No hablaba Limónov de fantasías literarias de los felices 80 y no es el único que, apocalíptico sin duda, molesto profeta visionario, certifica el fin de la vieja Europa. The Tempest 1941 1bcEn otro sentido también habla de esa defunción Michel Onfray, en su reciente Penser l’Islam. Lo que como enormidades se publica ahora, es solo una muestra de los muchos explosivos que guarda el polvorín. Veo al carro del Bosco asomar por el fondo del cuadro o casi peor aún el cortejo de exliados de Feliz Nussbaum.No hace falta ser adivinador de un porvenir que ya está aquí.

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