“¡Manos libres…!”

4c9a45ebd0a7315a9dcaaa020126c5e2 Todo lo que viene sucediendo con las trapisondas del Partido Popular me recuerda aquel juego cruel del Manos Libres en el que se golpeaba a alguien por la espalda que debía adivinar quien había sido el autor del golpe: nadie, un coro de sonrisas aleladas o taimadas caras de póquer. Las mismas que pone el Gobierno de España, con el tonto malvado a la cabeza, cuando llega el chaparrón de acusaciones de corrupción generalizada, saqueo de las arcas públicas y abusos de todas clases. Aquí nadie ha sido y nadie ha hecho nada, y si se les acusa en firme, se sienten indefensos y se rasgan las vestiduras. Indefensa lo que se dice indefensa, está la ciudadanía frente al poder que ellos ejercen, cada día más.

Hace unos días, una jueza procesó al Partido Popular por la destrucción de los discos duros de Luis Bárcenas, su antiguo tesorero. La destrucción de pruebas incriminatorias, después de que aparecieran en escena las documentales (Los papeles de Bárcenas), no causa alarma social alguna, el procesamiento de sus autores, sí. La respuesta popular es de un cinismo delictivo: qué pruebas se van a encontrar después de 35 borrados del disco duro, 35. Entre Los Soprano y Narcos, grandes series de televisión. Pero ese es el clima moral imperante en este país. Resulta difícil de creer que la totalidad de los ocho millones de votantes del Partido Popular avalen estas prácticas y los hechos delictivos que han salido a la luz en los últimos años, pero así es.

Está de más decir que en cualquier otro país europeo hubiese caído el gobierno en pleno, pero eso es retórica pura porque no estamos en cualquier otro país europeo, ni por asomo.

Los papeles de Bárcenas puestos en tela de juicio fueron adverados al menos por dos de sus beneficiarios, lo que a mi juicio les da validez a todas y cada una de las anotaciones, por verosímiles. Ha habido cobros, pagos, irregularidades contables, delitos tributarios sonados de los que nadie es responsable. Nadie ha sido. Los actos reprobables han debido cometerse solos, como por arte de magia, o no tener otra existencia que la imaginaria. Con procesos de por medio o no, las cosas se diluyen de mala manera y el principal acusado por los actos cometidos queda impune. Hay un miedo pavoroso a admitir la dimensión del pozo negro nacional.

  Hace dos días, el fiscal del Tribunal Supremo pidió que se investigue a Rita Barberá por blanqueo, personaje este de la astracanada nacional que ha jurado y perjurado por su inocencia fundamental en múltiples y ruidosas ocasiones. Extraña inocencia esta la de los no investigados policial ni judicialmente porque encuentran cobertura mediática, política y judicial para no serlo. No es la única que de ese modo se escabulle. En concreto, esta vez la fiscalía reclama que se indaguen las donaciones de 1.000 euros de concejales y asesores del Ayuntamiento devueltas luego en billetes de 500 euros… algo chapucero sí, como de jugar a los montones en los retretes, pero digno de esta timba nacional de la que no salimos. Lo cometido por los felipistas en el felipismo es juego de críos comparado con lo de esta tropa y cayeron por mucho menos.

Al fiscal de Murcia le roban el ordenador con todos los documentos de corrupción pepera dentro y la policía apunta a «ladrones cercanos al PP», una de las frases más hilarantes que he podido leer en un titular de prensa. ¿Pero cómo es eso de «ladrones cercanos al PP»? En todo caso, eso le pasa por ocuparse de casos conflictivos. Debería haber pedido la excedencia antes de que empezara la borrasca, cuando la oliera en el aire, como chamusquina de agosto, y regresado cuando la tormenta hubiese pasado, que pasa, siempre pasa. Entonces no hubiera tenido problema alguno. Resulta muy comprometido tener que «meterte» con tus vecinos y conocidos de la jijelife local de la que formas parte.

         Entre unos y otros han pintado un fresco obsceno de un país a la deriva y no solo porque no logra formar un gobierno que se ve harapiento antes de nacer, baldado, bajo sospecha permanente, sino por la manifiesta calidad de quienes se preparan para asaltar de nuevo las instituciones y… «¡Manos libres!».

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Les inconnus dans la maison

d8f4762d283bf680407c876b26eb7231Estuve viéndola anoche. Dirigida por Henri Decoin con guión de Henri-Georgges Clouzot sobre una novela de Simenon –Simenon durante la Ocupación es otro capítulo de historia negra ya muy tocado– y producida por La Continental, la productora cinematográfica fundada por Goebbels durante la Ocupación alemana de Francia. La película, estrenada en 1942, fue un éxito y lo cierto es que tiene diálogos hilarantes y sutiles… y un antisemitismo que no se aprecia en la copa que circula porque el corruptor de la sana juventud francesa burguesa, el asesino, es  un proletario judío, de modo que la película fue prohibida a la Liberación y solo volvió a proyectarse cuando se suprimió el nombre de pila judío Ephraim, del personaje interpretado por Mouloudji, y se regrabó con otro nombre, salvo en una ocasión porque el actor dque en esa escena en concreto daba la réplica, Raimu, había fallecido. Durante la Ocupación se proyectó precedida de un infame corto antisemita titulado Les Corrupteurs, de Pierre Ramelot.

En el día del Tata Santiago

P1120619Los rancios de la camisa azul abrían sus virguerías literarias de efeméride con un rebuscado y solemne anacronismo: «En el día del señor Santiago», es decir, hoy. Yo prefiero hacerlo del Tata Santiago boliviano que enmascara a Illapa, el dios andino del rayo, el trueno, la lluvia, la venganza, la justicia y demás imposibles raras veces vencidos. Hoy, hace unos pocos años, estaba una vez más en Guaqui, en la iglesia y santuario de Santiago, el de la Iglesia católica y el de los yatiris del lago, más lejos, en una ladera que domina un amplio panorama con el Titikaka como fondo, que ofician sus  propios ritos  en las alturas alrededor de cruces y piedras o apachetas que les son sagradas.
Los retablitos del Tata Santiago son muy comunes entre las familias de campesinos y comerciantes que el 25 de julio acuden a su santuario a bendecirlos y a llevar gladiolos a su capilla,  encender velas, pedirle favores y grabar sus peticiones a punta de navaja en las paredes renegridas de humos, cubrirse con maná o pétalos, lucir chales de lujo y joyas de oro viejo, procesionar por las calles, comer pescados del lago en los puestos callejeros, challar y beber cerveza…
En su capilla, bajo la imagen, he visto ofrendas de todas clases, cartas al más allá, piedras que han pasado por challas poco ortodoxas, aerolitos tal vez, azúcar, arroz, pétalos, huesos, envoltorios… y en uno de los muros había un cartel que decía que estaba prohibido encender velas negras, que allí se acude  a hacer el bien y no a desear el mal, algo que sin embargo va  con las penumbras de la naturaleza humana y con quien se siente burlado, estafado, agredido y no encuentra justicia ni reparación… que los cielos arreglen lo que no hay manera de arreglar desde la tierra con  las manos del trabajo. Los yatiris de las negruras y los descalabros mortales no están allí, sino en la carretera de Oruro… metían miedo hasta de lejos y eso que andaban jugando al balón, pero esta es otra historia.

IMG_1537Y lo mismo hacen, otros devotos o los mismos, poco importa, el 3 de mayo, pero esta vez en el templo de los yatiris, con otros rituales y otras oraciones en las que los latinajos aproximativos se mezclan con el castellano rudo y el aymara. ¿Devociones? ¿Supersticiones? Lo mismo me da porque en el fondo de desamparos,  precariedades y reveses de la perra suerte es el mismo. De los gajes del humano vivir se trata, que son muchos.

IMG_8606¿Regresaría? Sin lugar a dudas, el 3 de mayo y el 25 de julio, y en cualquier fecha, pasaría por el cementerio, vagaría por la ladera desde la que se divisa el lago, entraría, miraría, escucharía rezos, murmullos, olería el aceite hirviendo de las sartenes donde fríen pescados, el humo del palo santo, el incienso, la cerveza… y lejos, me pararía a escuchar el silbido del viento entre la llareta y la paja brava, o el silencio, la luz.
–¿Pero no ha ido usted a Guaqui suficientes veces, hombre, que el tiempo apremia? –me pregunta insidiosa mi sombra.
–No, nada está nunca demasiado visto ni vivido, no al menos para mí, ni en Guaqui ni en parte alguna.

Cuestión de aguante

ab03-fool Es inútil preguntar qué pasa con el saqueo del fondo de las pensiones. El silencio gubernativo es la respuesta a los muchos artículos fundamentados que se han venido publicando en los últimos días, convirtiéndolos de esa manera en piezas catastrofistas, alarmistas, en apocalipsis de bolsillo y sobre todo en motivo de burla de los profesionales del estómago agradecido y culo atornillado al sillón, como escribía el poeta Luis Cernuda, amargo él, siempre, desde su exilio mexicano: «Ese saco henchido de fango de maldad de injusticia/ Arrastrando consigo vuestro trasero y vientre»

El gobierno confía en la mansedumbre nacional, en que no hay rebelión posible a la vista y en que no necesita suspender la convención de derechos humanos como ha hecho Turquía. El Gobierno confía en que el populacho, pues de esa manera es tratada la ciudadanía, lo aguanta todo, lo pasado, lo presente y lo que está por venir. Ya es casualidad que lo dicho por Susan Georges va para cuatro años –«Los españoles son ratas de laboratorio: a ver cuánto castigo toleran sin rebelarse»– se repique ahora como una gran cosa o una novedad. La respuesta es que se ve que aguantan mucho, demasiado, tanto como para no abrir apenas la boca con el abismo de la pensiones y no hacerlo cuando se hace público que la ONCE ha presentado la candidatura de la Policía Nacional al premio Princesa de Asturias de la Concordia… Imagino que como documentación de méritos aportarán las miles y miles y miles de fotografías que han recogido sus actuaciones callejeras en los últimos años y los testimonios de los apaleados sin piedad o encausados de manera abusiva por participar en protestas legales y legítimas. Las hemerotecas están llenas de testimonios de esta clase. Los años del gobierno del PP han sido pródigos en ocasiones. Cuestión de aguante, ya digo.

El Gobierno saquea el fondo de pensiones y eso que parece gravísimo, y sin duda lo es, no provoca excesivo ruido mediático. Encogimiento de hombros. Ya proveerán. Aquí creemos mucho en la providencia, en los milagros, en la lotería, en Cáritas y en la baraja, y lo que no sirve para encender la barra de las cañas, no interesa… o poco. A ti mismo te da flojera comentar lo que se comenta solo, o eso crees. Además, no eres un padre de la Patria y no estás en el bochornoso reparto de sillones y canonjías, un ruido que oculta con ventaja veraniega el de fondo. No vives de eso, más bien lo haces del aire o poco menos. A ellos tampoco les preocupa el saqueo porque pase lo que pase no se quedarán sin su pensión vitalicia o sus puertas giratorias. Me gustaría saber si alguno salió pobre de esa timba. Tal vez Cañamero lo haga, cuya presencia en las instituciones se ve que molesta, por campesino, por jornalero, por sindicalista… por dar el cante. A Cañamero se le veía bien detenido, entre guardias, en cuanto abría la boca azuzaba las tentaciones de derribo de gentuza probada y que de ello ejerce a diario en prensa, radio y televisión, esa que él dijo que era como tener un terrateniente en casa. Pero a mí me gusta mucho su «pograma», mucho. Invita a hacerlo propio, aunque estés lejos. Sus plantes no son numeritos circenses, sino aldabonazos de decencia, la que no tienen otros políticos profesionales arrimados a la cosa pública para hacer de ella su negocio particular… No se puede generalizar… Tiene usted toda la razón, pero me temo que son ellos mismos los que generalizan que es un gusto y nos lo ponen en bandeja. Basta asomarse a la lista de sus canonjías que tienen rincones grotescos. Solo les falta llevarse le papel higiénico para casa.

Pensiones, saqueo… entre la visión de la realidad de alguien que goza de una posición acomodada y la de quien no la tiene, hay una diferencia insalvable. A quien vive con el agua al cuello no le vayas con la mandanga de esa buena vida de la que disfruta el hedonista que funge de izquierdas y se saca fotos a bordo de un yate de recreo para que el público se asombre, porque si no es para eso, no se entiende la grosería. Aguantar, aguantamos mucho, de hecho no paramos de hacerlo, hoy una cosa y mañana otra, con fatalismo, con paciencia de amaestrados, agachando la cabeza y creyendo que todo consiste en meter una papeleta en una urna… y en pedir otra caña… y una gamba.

*** Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias, 24.7.16

 

¿La Paz escenario de una distopía?

P1080280¿La Paz escenario de una distopía? Eso oigo  y me  parece una sandez destinada a «acojonar al imbécil» o tratar a tu público de serlo. Eso es ser incapaz de ver lo que tienes delante de las narices y sobre todo lo que está un poco más allá del rincón que te enseñan y en el que no te enseñan, habitada por personajes reales ni más ni menos alienados que tú mismo que cobras por dar lecciones, y que se acomoda mal a la «Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana». Eso es dártelas de listo y no ser ni chistoso, un cuco que quiere dejar boquiabierto a su auditorio, eso lo mismo lo puedes decir del Madrid hecho timba oficial de tahúres, en el que tal vez vivas con ventaja, pero no lo dices y sobre todo no lo escribes, no vaya a ser que te cueste caro la crítica de tu estricto presente y pases a engrosar las filas de los conflictivos y te separen del pesebre de los viajes oficiales y el papeo de las Embajadas.

Los Novios de la Muerte… hace 35 años.

p10609171 Hace treinta y cinco años, un 17 de julio, los paramilitares de  Klaus Barbie, en unión de uniformados del narco-golpista García Meza, asaltaron la sede de Central Obrera Boliviana en el centro de La Paz y asesinaron a Marcelo Quiroga Santa Cruz en circunstancias nunca del todo aclaradas. El asalto me lo contó hace años Liber Forti que estaba presente y, detenido, salió con vida. Me dijo que vio cómo bajaban  a Quiroga ensangrentado arrastrándolo por las escaleras. Dudaba que estuviera vivo.  Quiroga no estaba solo, también desaparecieron para siempre Juan Carlos Flores Bedregal y, en Oruro, el día 22, Renato Ticona… hay más, desaparecidos, torturados, asesinados.
Los restos de Quiroga y sus compañeros no han sido hallados, pese a las promesas presidenciales, que el paso del tiempo convierte en grotescas, y los intentos de extorsión de los militares golpistas que cumplen condena en el penal de Chonchocoro, en el sentido de suministrar información a cambio de libertad. Las acampadas de damnificados frente al Ministerio de Justicia, en el Prado paceño, acabaron resultando molestas y fueron incendiadas. Lo vi.
Se sigue hablando de los militares bolivianos que participaron de manera directa en el asalto a la COB y consiguiente represión, y que entran y salen de prisión según criterios poco jurídicos y menos estrictos, pero muy poco de los paramilitares que formaban bajo el nombre Los Novios de la Muerte a las órdenes de Klaus Barbie, entre los que había españoles… algunos lucían insignias del Ejército español, algo que no creo pudiera pasar inadvertido a la Embajada española y su servicio de información. En concreto insignias de Tropas Nómadas y de GOES (popularmente conocidos como “guerrilleros”). ¿Quiénes eran esos españoles? ¿Quiénes los que habían sido legionarios del Ejército español?
Entre los paramilitares estaba Stefano Della Chiaie (en la fotografía con gafas oscuras), presente con muchos otros matones, en Montejurra 76, asunto este organizado a todas luces desde Presidencia de Gobierno, como podrá probarse algún día, espero. Nadie ha respondido por lo cometido en Bolivia ni creo que haya sido perseguido en serio. La Costa del Sol es un pozo de podre. Los Novios de la Muerte eran una cuadrilla de malhechores internacionales que actuaron de manera impune y van camino de ser historia negra y solo eso, o materia novelesca. ¿Qué relación tiene en Bolivia el ultraderechista Sixto de Borbón-Parma y Borbón-Busset, protagonista de los sucesos de Montejurra 76, con  Roberto Nielsen-Reyes… o no se conocen de nada?
Resulta interesante el testimonio de Ernesto Milá, recogido por Manuel Vázquez Montalbán en Mis almuerzos con gente inquietante.
Para las andanzas de Klaus Barbie estimo imprescindible la lectura del libro de Peter MacFarren y Fadrique Iglesias, Klaus Barbie, un Novio de la Muerte, así como los trabajos de Gustavo Sánchez y Carlos Soria-Galvarro que acompañó a Barbie en el avión que en 1983 lo entregó detenido en la Guayana: no sabía por qué lo habían detenido y solo se inquietó cuando vió uniformes franceses , me contaba Soria.

“Se inició en Bolivia una ola de asesinatos. La primera víctima fue el jefe del Partido Socialista, diputado electo por Cochabamba, Marcelo Quiroga Santa Cruz; brillante intelectual, ex ministro de Estado y principal gestor de la nacionalización de la empresa petrolera Gulf Oil Company. Los cuarteles se convirtieron en cárceles. Grupos no identificados asaltaban domicilios particulares. Fue destruido el edificio donde funcionaba y tenía su sede la Central Obrera Boliviana. Se impuso el toque de queda. Los paramilitares patrullaban las calles de las ciudades. Por primera vez en Bolivia, fueron utilizadas ambulancias como carros de asalto.” (Gustavo Sánchez Salazar, en Criminal hasta el final. Klaus Barbie en Bolivia, Barcelona, 1987, pág. 90)

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Aeterne pungit, cito volat et occidit

DSC_0673-2_modifié-1STÖFFLER, Johann (1452-1531). Calendarium romanum magnum. Oppenheim: Jacob Köbel, 24 March 1518.
El libro lo compré hace treinta años, es más de lo que yo pueda razonablemente vivir. Ha ido de un  lado a otro y  la destrucción ha crecido sorda en la oscuridad y en el olvido. Hace ya años que la bibliofilia dejó de tener para mí el interés apasionado que tuvo. Ahora la veo como el sucedáneo de una vida vivida a medias.
“Yo fui un personaje imaginario”, dice el protagonista de  mi novela Biargieta.
“No -le responde un boticario demente al tiempo que le expende un litro de vino de opio–, es usted un personaje imaginario, lo comprobará en cuanto salga por esa puerta”.
Bibliofilias y fantasías literarias a un lado, abrí el libro hace unos días y los destrozos del tiempo me han dejado sobrecogido: los hongos, rojos, morados, pardos, la putrefacción del papel…aun así, hay páginas que todavía resultan luminosas y es un gozo poder asomarse a ellas.
Seguramente el libro estaba condenado a la destruccción desde hace mucho y eso  lo sabía el marchante que lo echó, nunca mejor dicho, a  la venta. Era un farsante  que se hacía pasar, encima, por agente secreto, aunque un chamarilero dijera de él un día: “¡Ya sé de qué le conozco, del patio de Carabanchel!”. Después de años de correr chamarileros en busca de libros me dí cuenta de que aquel corredor de viejorrerías “echaba a la venta” libros que había previamente destripado a conciencia o a los que,  por su estado, no podía sacar mejor provecho en esos otros circuitos de los bibliofilos adinerados, otro mundo.
A mí, esas páginas, se me hacen hoy una suerte de vanitas, una still life de lo más eficaz. No me son necesarias ni calaveras ni mariposas ni el humo de una vela para darme cuenta de que, como en El sueño del caballero,  la flecha  del tiempo siempre hiere, rápidamente vuela y mata. Con esas hermosas páginas  de hace quinientos años comidas por la propia vida  y por ella tocadas de muerte me basta.

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Hoy hace 80 años…

P1080983Hoy hace  80 años que en Pamplona se alzó en armas el general Emilio Mola Vidal. Con el nombre de El Director llevaba meses conspirando con los militares de África y de otras regiones militares, al margen de encontrarse ya con dos conspiraciones en marcha en la plaza, cuando llegó a la ciudad, sin saber bien a dónde iba, en el mes de marzo de aquel año: una de los militares de la guarnición y otra de los carlistas. La víspera, por la tarde, habían asesinado por la espalda a Rodríguez-Medel, el jefe del cuerpo de la Guardia Civil. A primera hora de la mañana un capitán al mando de una compañía del Regimiento de montaña América leyó en la plaza del Castillo el bando de guerra impreso en los talleres del Diario de Navarra, cuyo director, Raimundo García, fue una de los más firmes apoyos de la conspiración y el golpe, antes de que la tropa al mando de un alférez del Regimiento fuera pegándolo por las esquinas de las calles adyacentes. El Escarmiento estaba en marcha.

Por la tarde de aquel día, las tropas de Mola iniciaron su particular marcha sobre Madrid por un lado y sobre la frontera francesa por otro con intención de cortarla. Mola creía que aquello era cuestión de horas o pocos días, y que el golpe militar iba a ser un éxito. No fue así. Curioso que temiera más la desafección del general Franco que la de otros generales y coroneles con mando en plaza que permanecieron fieles a la legalidad republicana, y que tarde o temprano fueron fusilados.

Las columnas que fueron sobre Madrid y la frontera francesa se vieron enseguida detenidas en seco por fuerzas leales a la República y por milicianos. Irún no cayó hasta el mes de septiembre y Madrid hasta 1939. Aquella noche del 18 al 19 de julio, en el viejo palacio de Capitanía de Pamplona, donde se urdió aquel golpe, estaba presente un agente de la inteligencia militar alemana, que no descarto fuera el propio Canaris, que ya había estado encendiendo la conspiración hacia el 19 de marzo, en la frontera de Bera, donde se entrevistó con Mola.

La mañana del día 19, domingo, radiante, las calles de la ciudad se llenaron de requetés –los voluntarios carlistas, uniformados y armados con armas compradas durante meses en Bélgica, instruidos en guerrilla urbana en Italia y adiestrados hasta por sacerdotes en campo abierto–, de falangistas que la prensa llamaba «muchachos del fascio» que se aprestaron a los primeros destrozos, detenciones, incautaciones de locales, y de voluntarios que acudían de toda Navarra a alistarse en el alzamiento.

Aquella mañana del 19 de julio comenzaron, además de las detenciones, los primeros asesinatos en descampados, y las fugas del sálvese quien pueda. La represión estaba urdida al detalle desde meses atrás: profesionales liberales, campesinos y campesinas, concejales de ayuntamiento, simpatizantes o votantes del Frente Popular… políticos republicanos. Detrás quedó un montón de viudas y de huérfanos. Me consta de manera directa que fueron a buscar, lista en mano, hasta a personas que habían fallecido en el mes mayo, lo que quiere decir que las listas estaban confeccionadas con mucha antelación. No fue una violencia de reacción, sino una violencia planificada al detalle, como así consta en la documentación militar que ha sobrevivido y está ampliamente publicada. Mola insistió mucho en que tenía que dar «un escarmiento».

 Aquellos voluntarios, arengados por caciques de pueblón y por curas sobre todo, creían que salían de romería y que en cuestión de días iban a regresar a casa a ocuparse de las cosechas y de las haciendas. La realidad, muy otra, los convirtieron en tropas de choque. Entre tanto, en la retaguardia, donde no hubo enfrentamiento armado ni rebelión contra el golpe ni frente de guerra luego, se desató aquel verano de 1936 una pavorosa represión, pueblo por pueblo, casa por casa, una auténtica cacería con episodios pavorosos. Había gente que se libraba del tiro en la nuca por tener familia entre los alzados, otros, por lo mismo, eran fusilados y arrojados a una fosa. Sobran los nombres. Era una comunidad pequeña y brava en la que se conocían todos. Todavía hay nietos que buscan a sus abuelos por las fosas de los descampados y reclaman una política pública y sincera de Verdad, Justica y Reparación.

No sé hoy o ayer o mañana,  frente a la casa en la que vivo, en la cripta del monumento que levantó Navarra «A Svs Mvertos en la Crvzada», donde están sepultados los generales Mola y Sanjurjo, se iba a celebrar como todos los años, una misa subterránea en honor de los golpistas y en ensalzamiento de los valores que propiciaron la rebelión militar de julio de 1936. Tal vez no lo hagan, las protestas han sido muchas aunque en vano.* Ayer, hoy, mañana, mucha gente, de esa y otras tierras, sigue abriendo fosas para encontrar a los suyos.

Pero ayer, hoy, el partido en el poder y sus aliados se niegan a condenar el golpe, la guerra que vino luego y el franquismo, y probablemente vuelvan a repetir su gesto cómplice con el golpismo mañana.  La sombra de lo sucedido hace 80 años, hace mucho, sí, es espesa y se sigue proyectando en un presente de realidad social muy comprometido, entre enconos, reclamos, desplantes crueles y falsas reconciliaciones. La defensa del franquismo y la condena del republicanismo cada vez más pujante se está convirtiendo en un agresivo signo de identidad de clase. La violencia verbal de los actos políticos, la mala saña de los gobernantes frente a sus opositores políticos, la tendencia autoritaria y represiva del gobierno, el encono social manifiesto, los rencores, los «ni olvido ni perdono», como guión y banderín de enganche… y las reconciliaciones privadas, no las olvido. No, no hay riesgo de enfrentamiento alguno, solo que queda un poso amargo de memoria, transmitida de padres a hijos y de estos a los suyos, de memoria del agravio y también y más importante, de los valores que defendieron aquellos.

He escrito mucho sobre este asunto** y siempre digo que, como sostienen los que nada quieren saber de lo entonces sucedido, hay que pasar página, sí, pero antes hay que escribirla, es decir, «tienes que dejarme escribirla sin reservas ni censuras, con pleno acceso a los archivos, luego léela, y a continuación, si tú quieres, la pasamos».

* La misa la celebraron y repiten la faena, enardecidos por la impunidad, todos los meses.

** El Escarmiento, La sombra del escarmiento, El Botín, así como muchos textos de ocasión, algunos de los cuales están todavía publicados en este blog.

*** En la imagen, el asalto por parte de los falanges al centro de Izquierda Republicana, de la plaza del Castillo, previo a la quema de la biblioteca. En primer término, el escritor Rafael García Serrano, en el que dijo ser el día más feliz de su vida o así descrito en muchas páginas: Plaza del Castillo, La gran esperanza, Los ojos perdidos… Conocí, y mucho, a algún otro de aquellos «muchachos fascistas» que estaban en el balcón… Ese es el asunto, que en aquella pequeña ciudad, que más que ciudad era ciudadela, nos conocíamos todos. La convivencia fue pacífica mientras unos callaron y otros impusieron como dogma de fe su relato de la historia. Luego… luego más allá de la discrepancia política está el encono.

 

 

 

Atentados, guerras y demás

309796-944-629 Intentar explicarse las causas cercanas y remotas de la matanza de Niza no tranquiliza nada, al revés, y hasta no sé si está prohibido. ¿Se trata de un atentado yihadista? Ayer no se sabía con certeza, pero el sombrío Valls aprovechó para sostener que «Nos han declarado la guerra». Eso sucedió hace ya mucho y no solo está Francia implicada en ese estado de guerra cuyo escenario más convencional tenemos por el momento alejado. El presidente francés por su parte reaccionó y afirmó que, como en el atentado de Bataclan, iba a ordenar bombardeos en Irak y Siria.

 En mayo pasado sucedió algo parecido con el avión de Egyptair. Nunca más se supo del motivo por el cayó el avión al mar, después de que se declarara yihadista el atentado (hemeroteca) pero sirvió para tomar medidas político-policiales excepcionales que se ven inútiles. Ahora, el autor aparece en escena como un desequilibrado que muere matando de forma abominable y el Estado Islámico se atribuye el atentado. No hay que buscar por tanto los motivos de su pavoroso crimen en la geopolítica, sino en la psiquiatría. ¿Consuelo? Ninguno. Las medidas excepcionales se alargan tres meses. Mataron, matan y volverán a matar, esa es la única certeza.

 Por lo que se refiere al terrorismo yihadista, está visto que los gobiernos europeos no pueden con él, hoy, y que a duras penas saben cómo integrar el mundo islámico en su panorama democrático alejado, es un decir, de los poderes teocráticos. Entre quien está dispuestos a morir por Dios para alcanzar el paraíso y quien defiende valores democráticos a cambio de un sueldo hay una distancia me temo que insalvable. Eso no hay alerta nivel 4 que lo impida ni bombardeos lejanos ni mucho menos cierres de fronteras indiscriminados y arbitrarios. Nada. ¿Tengo yo la solución? No. Y la palabrería oficial no me ofrece ningún consuelo. ¿Tengo miedo? Pues sí. Según y cómo no frecuentaría ahora mismo una aglomeración. Decir que esto es admitir una derrota frente al terrorismo es una baladronada de matasiete protegido por matones de los muchos que salen estos días a la palestra para hacer pendant con los politólogos que parecen saberlas todas y no dan una. Cualquier cosa menos admitir que no se sabe gran cosa. Nuestro mundo es inseguro y ni las guerras de agresión ni expandir lo policiaco lo hacen más seguro.

 Me repugna ese desinflarse en condenas y alardes, y no reparar en que aquellas no son tan contundentes, ni tan sentidas, si de matanzas que suceden lejos se trata, como la reciente en una heladería de Bagdad que produjo mucho menos ruido mediático. También había niños en Bagdad, pero eran otros niños, por lo visto. La fraternidad y la igualdad son algo relativo, son según y como. Los pavorosos crímenes terroristas no se cometen porque sí, como quiere el gobierno que pensemos. El reflexionar no excluye ni el sentimiento de fraternidad y de piedad hacia las víctimas, ni la firmeza de condena. Lo contrario sería admitir el adoctrinamiento, la censura, la falta de libertad de conciencia y de expresión, tal y como se expresó de manera repulsiva la vicepresidenta de gobierno en contra de Pablo Iglesias.

¿Es la guerra de Irak el origen del estado permanente de guerra que vivimos y que el filósofo Michel Onfray ha calificado en Francia de «guerra civil»? Lo ignoro porque no tengo medio de saberlo y me niego a acatar las consignas oficiales que no me explican, sino que me hacen tragar; consignas, que de eso se trata. ¿Basta con declarar terrorismo lo que desde el otro lado es visto como una guerra santa? Lo dudo. Es de una desproporción mayúscula. El buenismo progresista, y el izquierdismo anticapitalista menos, no valen de nada frente al fanático religioso, al que declaramos fanático para no meternos en honduras. Una sociedad poco o nulamente religiosa no sé si está ya en condiciones de entender a quien está dispuesto a morir y a matar por su fe, ni siquiera de enfrentarse de una manera eficaz y detener su más que evidente expansión. Las acciones terroristas no van a menos, sino a más. Y eso los políticos profesionales lo saben. El reto de Europa es ya, me temo, de pura supervivencia contra yihadistas… ¿y desequilibrados?

*** Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias el 17.7.16

Steiner, tiempo, libros, paisaje…

7096116891_9cd0fc15ed_zLeo a Steiner en esta entrevista. Habla de educación, de su falta o su deficiencia, esa que produce ya macarras en serie, gente brutal a la que además de la caza del dinero que señala el filósofo, le preocupa la fuerza física, el gusto por imponerse y afirmarse en la realidad al modo de los matones, a través  del grupo y su voz coral, su berrido. El de ayer no fue un buen día. Es una lotería y eso a quién le importa.
Habla Steiner del valor de la memoria y de la lectura, ese último y sólido refugio, aunque la cultura libresca se haya esfumado, de la importancia del silencio al que tenemos miedo, y combatimos haciendo ruido, aquí mismo, en la Red, teniéndolo como música de fondo. Habla  también del tiempo ese que dejamos escapar y es el único capital verdadero que algunos tenemos par realizar aquello que nos hemos propuesto. Sabemos que no podemos perderlo y lo perdemos, en las redes sociales que es tanto como en el mentidero. Parecer (aparecer) antes que ser, dejarse ver, dejarse oír, afirmarse… existir, contar para alguien… el miedo a la inexistencia social.
A Steiner le preocupa el envejecimiento, a mí la impotencia, la indefensión, la creciente impunidad del más fuerte, como la del bellaco de barbita matonil que ayer, en el campus de la UPNA llevaba un perro peligroso suelto y sin bozal, y antes de que yo abriera la boca me espetó: “¡Como digas algo te doy dos hostias!”. ¿Qué vas a decir? Nada. Te acoquinas porque sabes que tienes todas las de perder. Menuda novedad. Todo un símbolo de una época que me guste o no, es la mía. La melancolía al estilo de Ferré. Tú te cagas en sus muertos, pero él festejará sin duda la hazaña, solo o en compañía. Algo tan común que lo raro es reparar en ello.
Envejecimiento, faltan las fuerzas y las limitaciones se van imponiendo, y crecen los temores al futuro más inmediato porque con fundamento temes que te falte la tierra debajo de los pies. Que no estés solo en el naufragio no es ningún consuelo. No sigo, Tiempo, falta… solo en el dormir hay misericordia, decía Carlos Fuentes, pero el sueño no siempre llega y el día se te echa encima.

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