Atentados, guerras y demás

309796-944-629 Intentar explicarse las causas cercanas y remotas de la matanza de Niza no tranquiliza nada, al revés, y hasta no sé si está prohibido. ¿Se trata de un atentado yihadista? Ayer no se sabía con certeza, pero el sombrío Valls aprovechó para sostener que «Nos han declarado la guerra». Eso sucedió hace ya mucho y no solo está Francia implicada en ese estado de guerra cuyo escenario más convencional tenemos por el momento alejado. El presidente francés por su parte reaccionó y afirmó que, como en el atentado de Bataclan, iba a ordenar bombardeos en Irak y Siria.

 En mayo pasado sucedió algo parecido con el avión de Egyptair. Nunca más se supo del motivo por el cayó el avión al mar, después de que se declarara yihadista el atentado (hemeroteca) pero sirvió para tomar medidas político-policiales excepcionales que se ven inútiles. Ahora, el autor aparece en escena como un desequilibrado que muere matando de forma abominable y el Estado Islámico se atribuye el atentado. No hay que buscar por tanto los motivos de su pavoroso crimen en la geopolítica, sino en la psiquiatría. ¿Consuelo? Ninguno. Las medidas excepcionales se alargan tres meses. Mataron, matan y volverán a matar, esa es la única certeza.

 Por lo que se refiere al terrorismo yihadista, está visto que los gobiernos europeos no pueden con él, hoy, y que a duras penas saben cómo integrar el mundo islámico en su panorama democrático alejado, es un decir, de los poderes teocráticos. Entre quien está dispuestos a morir por Dios para alcanzar el paraíso y quien defiende valores democráticos a cambio de un sueldo hay una distancia me temo que insalvable. Eso no hay alerta nivel 4 que lo impida ni bombardeos lejanos ni mucho menos cierres de fronteras indiscriminados y arbitrarios. Nada. ¿Tengo yo la solución? No. Y la palabrería oficial no me ofrece ningún consuelo. ¿Tengo miedo? Pues sí. Según y cómo no frecuentaría ahora mismo una aglomeración. Decir que esto es admitir una derrota frente al terrorismo es una baladronada de matasiete protegido por matones de los muchos que salen estos días a la palestra para hacer pendant con los politólogos que parecen saberlas todas y no dan una. Cualquier cosa menos admitir que no se sabe gran cosa. Nuestro mundo es inseguro y ni las guerras de agresión ni expandir lo policiaco lo hacen más seguro.

 Me repugna ese desinflarse en condenas y alardes, y no reparar en que aquellas no son tan contundentes, ni tan sentidas, si de matanzas que suceden lejos se trata, como la reciente en una heladería de Bagdad que produjo mucho menos ruido mediático. También había niños en Bagdad, pero eran otros niños, por lo visto. La fraternidad y la igualdad son algo relativo, son según y como. Los pavorosos crímenes terroristas no se cometen porque sí, como quiere el gobierno que pensemos. El reflexionar no excluye ni el sentimiento de fraternidad y de piedad hacia las víctimas, ni la firmeza de condena. Lo contrario sería admitir el adoctrinamiento, la censura, la falta de libertad de conciencia y de expresión, tal y como se expresó de manera repulsiva la vicepresidenta de gobierno en contra de Pablo Iglesias.

¿Es la guerra de Irak el origen del estado permanente de guerra que vivimos y que el filósofo Michel Onfray ha calificado en Francia de «guerra civil»? Lo ignoro porque no tengo medio de saberlo y me niego a acatar las consignas oficiales que no me explican, sino que me hacen tragar; consignas, que de eso se trata. ¿Basta con declarar terrorismo lo que desde el otro lado es visto como una guerra santa? Lo dudo. Es de una desproporción mayúscula. El buenismo progresista, y el izquierdismo anticapitalista menos, no valen de nada frente al fanático religioso, al que declaramos fanático para no meternos en honduras. Una sociedad poco o nulamente religiosa no sé si está ya en condiciones de entender a quien está dispuesto a morir y a matar por su fe, ni siquiera de enfrentarse de una manera eficaz y detener su más que evidente expansión. Las acciones terroristas no van a menos, sino a más. Y eso los políticos profesionales lo saben. El reto de Europa es ya, me temo, de pura supervivencia contra yihadistas… ¿y desequilibrados?

*** Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias el 17.7.16

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2 pensamientos en “Atentados, guerras y demás

  1. Fueron los Estados Unidos quienes crearon a los talibanes, para quitar a los rusos de Afganistán, también al Estado Islamico a quien pretendidamente dicen combatir y los atentados no son nunca contra políticos, banqueros, grandes empresarios…se habrían acabado muy pronto, lo son contra la gente sencilla, para que? para que se produzca un efecto de rechazo a los gobiernos que bombardean esos países? No, lo único que desencadena son más medidas policiales, recorte de libertades para esa misma gente llana y refuerza la justificación de ataques contra esos países cargados de petróleo…
    Hoy desde las seis de la mañana y durante cuatro horas han sobrevolado Carcastillo los cazas del polígono de tiro de las Bardenas, el ruido era ensordecedor y cuantas veces me pregunto: de que y de quien nos defiende la OTAN? de nada y de nadie, su misión es invadir países generalmente con recursos, lo que siempre a lo largo de la historia…matar y robar…

  2. De acuerdo Miguel en entrar en estas onduras. Me parece muy bueno intentar ver las cosas sin banderismos. No se trata, creo, de saber que servicio secreto sustenta a unos y que informantes y reclutas tienen otros (aunque habría mucho que hablar sobre el tema). Se trata, me parece de que gente común y corriente tengamos posiblidad de rebatir las tendencias de los informativos. El piloto del superbombardero que lanza un misil, y destruye el sistema hospitalario de una comarca en el lejano oriente, es, un, asesino; y los que lo aplauden cómplices. Is complicated.
    También señalar que la Europa de hoy no es exactamente una Europa cristiana sino pija y clasista como nunca, entonces la lucha del islamkamikaze contra qué o quienes va o es la vieja inquisición pero con una simbólica medialuna en la frente?. Demontres los confundan.

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