La ciudad de la ilusión

THE_CITY_OF_ILLUSION_70_170_2013_No sé dónde está, quiero decir que no podría ubicarla en ningún mapa al uso, solo sé que abre sus puertas al anochecer, entre dos luces. Llamémosla Biargieta. Tiene calles que recuerdan a Praga, allí por la isla de Kampa, otras al París pueblerino anterior a los derribos de los años setenta y  a los aledaños de  pasajes poco frecuentados, otras sin lugar a dudas a Dublín, a Londres de Chelsea y de la Isla de los Perros (taberna de Charlie Brown), a La Paz (entrañas virreinales) o a Valparaíso y Estambul… Pero en todas sus calles se puede encontrar lo que Chesterton, en su Autobiografía, llamaba “las cosas esenciales de la civilización: una farmacia, una librería, una tienda de comestibles y un bar. Y por último y para gran regocijo mío una pequeña tienda de antigüedades…” Hasta aquí Chesterton. Por mi parte he ido añadiendo un naturalista, una echadora de cartas, sastres, un cementerio judío, un fabricante de juguetes, un cabaret (o dos) y su ilusionista de cabecera, un restaurante de comida étnica, el Don Claudio,  una casa de empeños, unos baños turcos, una feria de atracciones, un cine o dos, un teatro como el de El lobo estepario, un puerto para enbarcarse y una estación de ferrocarril para ir a cualquier sitio… si digo que esa ciudad está habitada por gente que pudo haber sido otra cosa, tal vez diga demasiado. Pero sobre todo he añadido esa chamarilería donde venden las cosas que hemos perdido y las que nos han quitado, y nos informan de paso del cómo, del cuándo y del quién… Una ciudad donde no conocemos en realidad a nadie porque hemos estado de viaje y entre tanto hemos cambiado mucho.

*** La fotografía,  The city of illusion, es de MARCIN OWCZAREK, fotógrafo, cuya página está aquí enlzada.

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3 pensamientos en “La ciudad de la ilusión

  1. De todas esas cosas tan necesarias, que ayudan muchísimo a vivir, en un pueblo pequeño no hay ninguna…en otro un poco mayor como el mío solamente la farmacia, la tienda de comestibles la librería y el bar, pero la librería que también vende de todo apenas luce 6 o 7 libros, que cambia cada tres meses y jamás me ha interesado absolutamente nada ninguno
    El bar lleno de cotillas y con la tele a tope y el programa mas chabacano, zafio y estupido del día…solo queda la farmacia y la tienda….

  2. Parece una de esas ciudades invisibles. Es un placer soñarlas e imaginarlas. Gracias por esta nueva ciudad. Embarcarse.

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