Este blog (Vivir de buena gana)

IMG_0260Lo empecé, de buena gana, en enero de 2009. Mucho tiempo, demasiado, que ha volado mientras las cosas cambiaban: las formas de comunicación, de lectura y escritura, el libro, las librerías, la prensa que dictaba las normas sociales y culturales, las redes sociales, fluctuantes, como todo, la realidad social y política que vivimos… Ha habido de todo, momentos de entusiasmo, de fatiga, de preguntarse esto para qué, y disgustos varios… A veces tengo la sensación de haberle quitado tiempo a otros trabajos de más sustancia.
No quiero engañar a nadie pero estoy procediendo a la limpieza de lo que considero hojarasca: artículos de prensa  semanales, los de mi sección “Y tio porque me toca” (Grupo Noticias) que ya no enlazan a ninguna parte, borradores que en ese estado se quedaron, fragmentos de libros ya publicados – Vivir de buena gana (2009), Idas y venidas (2012), El asco indecible (2013),  Con las cartas marcadas (2013), La sombra del Escamiento (2013), A trancas y barrancas (2014), notas de viaje a Bolivia y a otros lugares… en algún momento hubo más de tres mil entradas y muchas más fotografías, casi todas propias,  que en sucesivas tandas se han reducido mucho. Estos días pasados he retirado más de quinientas entradas. Creo que me detendré en enero de 2015 porque hasta esa fecha casi todo está publicado en formato de libro –las notas del año 2015 iban a formar, en parte, el dietario Rumbo a no sé dónde que por razones diversas decidí no publicar– o lo va a ser en el futuro en cuanto encuentre editor para esos dietarios o libros misceláneos o lo que sean.
Lo referido a Bolivia es distinto. No renunció a escribir sobre ese país, sus culturas y sus gentes, pero no como hasta ahora. Escribiré desde el recuerdo, pero no serán ya notas de viaje.
Yo no sé hasta cuándo puede durar esto sin repetirme. Solo sé que hace años lo escribía con más facilidad que ahora mismo…. no sé si lo que viene o sea va son fragmentos de una novela desordenada, de un libro de memorias, de un dietario, de un diario volátil, de un ensayo que tiene por fuerza que llevar el título El asco de nunca acabar… ya iremos viendo, mientras tanto que sirva como aquel Cuaderno de todo, que tenía Carmen Martín Gaite

*** La ilustración es de Mundinovi (Gazeta de pasos perdidos), libro misceláneo que publiqué en 1987… el tiempo que va pasando… como una destrozona… ¿La pipa? Ah, sí, una Astleys, de Eagle House, Jermyn Street, regalo de un buen amigo.

 

 

Anuncios