Del asco de nunca acabar

captura-de-pantalla-2016-09-27-a-las-23-08-43 captura-de-pantalla-2016-09-27-a-las-23-09-00captura-de-pantalla-2016-09-28-a-las-10-04-18 captura-de-pantalla-2016-09-27-a-las-23-37-12Del asco de nunca acabar… y a diario. Hay donde escoger. Basta con hacer un somero recorrido de titulares, no de todos los medios de prensa claro está.
¿Qué decir que no esté ya dicho hasta la saciedad? ¿Qué cambia si lo denuncias? ¿Cómo es posible que este estado de cosas se sostenga en la urnas?
Lo pregunto porque está claro que en las RRSS se dicen y vocean unas cosas, y las urnas dicen otras.
¿De qué sirve el estado de indignación en que todo esto te hace vivir? ¿Alguien se acuerda de cómo “ardían” las calles hace cuatro años o era todo una broma? ¿Encogerse de hombros, hacer como si no cuando es sí de manera clamorosa? ¿Dedicarse a estudiar a Rilke, como hacían los hispanistas rumanos con los clásicos castellanos durante el régimen de Ceaucescu?

Llevo años escribiendo a golpe de malas noticias y casi solo así, en prensa me refiero. Queda lejos una época en que lo que publicaba eran artículos literarios. Los echo en falta y no sé si ahora podría escribirlos, y noto que el tiempo apremia y desgasta.  Esta duda me obliga a reflexionar sobre si toda mi actividad de escritor no está, de una manera u otra, comprometida con ese empeño por demás vano, del bote pronto de la trinchera, porque he comprobado que no sirve para nada, como no sea para incendiar lo que ya está calcinado, que la realidad de lo político va por otros lados y en otros esceanrios y con otros figurantes. Los lectores están ahítos de malas noticias y de peores comentarios. Se nota mucho. Si digo que no puedo hacer otra cosa es posible que más que una frase hecha sea una realidad sombría, tanto como la época que nos está tocando vivir.

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Un pensamiento en “Del asco de nunca acabar

  1. Hola Miguel. Yo diría que el individualismo corre riesgos adentrándose en las tierras colectivas de la política, también en los compromisos familiares, religiosos, amistosos, uno se da… Ocurre sugiero, que en los asuntos políticos el individuo ha de luchar por hacerse oír sólo para que todos vean que es individuo que defiende sus individuales. ¿Pero ese menda quién coño es?. ¿Habla en serio de eso de la república de Iberia?. El mismo hablar en serio en política hace el gesto urgente y lo pensativo y las preguntas complicadas no se pueden debatir fácilmente, en grupos grandes.
    Anoto mi tendencia a perder el tiempo en cambiar una palabrita en un verso curioso cualquiera y a leer caprichosamente. Osea que no me dedico, ahora a profesión…Cuadernos de anotaciones de pensionista prematuro. Por cierto que estudiar no sé pero encontrar un poema de Rilke buscado o no, puede ser una aventura más corajuda que una cacería de renos y alegre que también importa diría don Antonio.
    Ahora te diré: salir de la trinchera es imprescindible para sobrevivir. Irse a silvar a la vía ?. A marear gibosos?. Andar mientras se pueda siempre es interesante.(Perdido en Siberia es una película que pude allá en las Rusias. Ver en Filmin.) Andar aunque perdido y ligero de equipaje.

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