Leyendo a otros…

05-rivarol-autor-sagazA menudo leo lo que escriben personas con las que no comparto ideas políticas ni sociales, ni estéticas, al menos las más superficiales y comunes, las que tienen eco y soporte mediático. Lo hago porque me interesan sus opiniones y la argumentación de las ideas que expresan… lo que a veces son insolencias, también… pienso en la innegable inteligencia de Rivarol, Vauvenargues, Chamfort… No es que presuma en ellas buena fe o solo eso, sino que veo que responden a un proyecto vital e intelectual real, sólido, aunque diferente al mío, a una construcción personal pocas veces o no por fuerza orientadas a la ventaja personal. Veo difícil que me persuadan de algo de lo que ponen en juego, pero ni me enfurecen ni tengo la tentación de «cortarles el cuello»; hacerlo sería achatar el horizonte de la curiosidad intelectual. El trato directo que he podido tener con  alguna de esas personas, escritores o no, me ha hecho ver que los terrenos comunes pueden ser mayores y más amplios de lo que parece, que pocas son las diferencias insalvables que hagan imposible la convivencia… En otros casos las diferencias son de verdad insalvables y no queda más que verse de lejos. ¿Es esto lo que es o lo que me gustaría que fuera? Solo sé que el vivir en enemigos, cansa, es violento, aunque los tengamos, todos, pero escapar de la gente tóxica depende de nosotros. Hacerse virtuoso en el ataque, en la muta, en las cruzadas contra esto y aquello, me parece además de fácil, un engaño y algo repulsivo, aunque no quede más remedio que defenderse, de la estupidez sobre todo. No sé si esas personas a las que sigo son reaccionarias o tan solo gente harta de espejismos y palabrería, como yo mismo lo estoy, pero leo lo que escriben.

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Un pensamiento en “Leyendo a otros…

  1. Hola Miguel. Si tuviera oportunidad ósea tiempo me leería hasta el meinkampf. Por supuesto que es importante saber lo que piensan los jefes reaccionarios y trasladan a sus mutas activistas. Pero en contra del dicho, me parece que el saber si ocupa lugar y vale la pena escoger. Por otra parte es difícil encontrar un reaccionario declarado. Todo el mundo quiere ser moderno y avanzado. Una señal por la que yo creo distinguir a la reacción es porque le sobran las palabras, no quiere hablar contigo, se enfurece si señalas lo inútil de sus posturas. En cualquier bando.
    Hablar es elemental. No hablar por hablar y menos hacer migas con la gente tóxica pero si procurar dejar clara la postura de uno a todos. De todos modos me parece que no es fácil el diálogo, ni aún con aquellos con los que simpatizamos…nosotros mismos…

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