El cambio tranquilo

15b455fc90caba8455b876d16291f9d6–Eh, eh, no nos encampanemos que se trata de un anónimo díptico flamenco (satírico) de comienzos del siglo XVI que está en la universidad de Lieja.
– “No es mi culpa porque ya se lo avisé!”, pero lo cierto es que los mismos andan a lo mismo, que decía el poeta.
–¿Cuál?
–Uno, qué más da cual, uno que veía lo que pasaba cuando en el tablado del pequeño poder burocrático estaban los mismos, con este ropaje, con el otro, con esta lealtad de alquiler, con la otra, con la cohorte de amiguetes siempre al quite… tocaron el acordeón en las juergas de los socialistas corruptos, se rasgaron las vestiduras con los patanes que se hicieron con la banca del casino y pusieron en circulación caras monedas de plomo, y ahora lamen el culo de los nacionalistas vascos a los que hasta ayer aborrecían. Prefiero no hablar de cuando atacaban de manera expresa, al dictado del amo del momento, a quienes, hijos y nietos de fusilados, se empeñaban en abrir fosas,  para luego andar de figurones de eventos conmemorativos cuando el viento cambiaba y la política de los nuevos amos era otra. Contentar al amo es lo que cuenta, lo otro, las ideas, la ideología, la ética, pueden esperar sentadas. Y la nave va… a la de los tartufos me refiero ahora, tanto a los ventajistas como a los que los toleran y apoyan, y encima echan sermones y arengas de autobombo.

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