Máscaras

c0hulbkxgaesq2n-jpg_largeHe olvidado de qué etnia es. No más de veinte minutos  después de sacar la foto, el artista se disfrazó de fuegos artificiales o de ave fénix, y tras el fuego, la máscara se quedó envuelta en humo, perdida en su niebla. Todos usamos máscaras, pero los azares nos desenmascaran. Eludir la responsabilidad es algo instintivo, contar lo que hemos provocado  como mejor nos conviene, astucia de cuco. Lo primero la ventaja o la gracia vinosa y cruel de los borrachines por mucho que esté armada sobre el dolor ajeno. Qué importa la mentira si te pagan para soltarlas. Fuegos de fin de año en los que al menos de manera simbólica quemar los trastos de la vieja vida: un verdadero incendio… y una adorable fantasía.

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