Vuelo del Adour

c1lrsqcxgaeorz_-jpg_largeEsta mañana, en el Adour. Helaba y el sol era cegador.

1.- El cansancio como convalecencia… Peter Handke en su ensayo sobre la fatiga que compro en Arragon y leo a duras penas ahora que la tarde cae y es la hora de la acedía.

2.- Quien por imprudencia y mala cabeza provoca un accidente, lo más seguro es que, a la vista de los daños, jure que se trata de algo fortuito… sus palmeros hacen correr que no es para tanto y, a cambio, se chulean unos tragos.

3.- El mal humor como un dolor sordo, permanente… o es al reves, y es el dolor sordo, permanente el que te provoca un mal humo incontrolable (Viceperversas).

4.-  –Es hora de volver atrás…
– ¿Pero a dónde, cómo…?
–Sí, hay que desandar lo andado…
–Pero qué dices, si estás más extraviado que nunca.
(Diálogos con mi sombra)

5.- Explicarse en las redes sociales es por completo inútil, es el terreno abonado para los malentendidos… y no hay disfraz que cien años dure y a nada que prestes atención , acabas oliendo las chamusquinas de las camorras banderizas. Lo digo una vez más, tratas con gente a la que no invitarías jamás a tu casa…
–Cuadrillas vinosas, como aquella de Pepito Andada de la Maltosa…
–Muertos, todos muertos…
–No hablemos del pasado, maese Sombra…
–No, no hablemos, sir John, jijiji, pero moriremos nosotros también, sir John, moriremos nosotros también, jijji.
–Y tanto, de eso puedes estar seguro, maese Sombra… ¿o eres Silbido?

6.- Comprar libros que ya tienes, leer otros que creías no haber leído hasta que te tropiezas con los subrayados… e irá a peor, te dicen.

7.- ¿Cuándo leí el ensayo de Handke que hoy he comprado en Arragon?  Ni idea, ¿Madrid, 1990? Mal año, mal lugar.
–¿Y el cansancio?
–¡Uuuuh! Lo dice Handhe… igual es que no puedes ni con tu alma, y que de eso se trata, de que llevas encima alguna que no es la tuya… o exceso de equipaje… o vete a saber.

8.- Lo mismo con La mort difficile esa novela ilegible del surrealista René Crevel, prologada por Salvador Dalí, olvidada, y que si he comprado es por haber leído días atrás el ensayo de Claude Courtot… un objeto de culto ante el que hay que mantener la boca abierta… o cerrada, eso depende de los temperamentos.

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Un pensamiento en “Vuelo del Adour

  1. Hola Miguel. Planteas cuestiones en este texto que me afectan. Acedía: tristeza, angustia, amargura dice la Rae. También pereza, flojedad: lo natural al caer el día y el cuerpo fatigado quiere reposo. No entiendo bien que hacen estos significados ,casi contrapuestos, para la palabra acedía que parece andaluza y se cura tumbao. Pero creo que aquí, en el norte le damos un matiz existencialista, digamos pesimista que en el sur no es tal.
    Lo de mal humo y la viceperpeversión del dolor y el humor…temo que a veces no hay pirula que valga, ni humo verde, ni metadrogas. Parece que hay que resistir (cierta resignación) y esperar que pase (suele pasar). Mientras respiras te haces a todo.
    En cuanto a las redes sociales. La cosa no ha hecho más que empezar. Parece importante saber de que va tanta información, pero no es imprescindible, de ninguna manera; es más puede ser que tantos datos sean una fuente sin fin de confusión, de información inocua, pero abrumadora e inútil. Por otra parte, a mi me da la impresión de que nos hemos infantilizado, pasa es que la idolatría a estas tecnologías de comunicación nos consuela de estar solos. Lo relevante esta ahí fuera. La acción de emoticono, de los twits, de los selfis, espejos que nos reflejan como nos gusta, narcisos detenidos en Mundos Disney que nos quieren hacer vivir, la acción no pasa de simulacro y tan contentos. Tal vez convenga suministrar nuevos intentos de pensar este mundo, esta inpermanencia, tomándoselo como investigación-diversión. A veces la imbecilidad de una respuesta por emoticono da que pensar en la falta de palabras, a veces sobrecogedora, porque se llega al insulto y la burrez sin transición, sin diálogo que se precie. Hay excepciones.
    Animus Miguel. Cuidate mucho.

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