Trampantojos de Saint-Esprit

Engaños visuales, como este que encontré esta mañana en el barrio de Saint-Esprit, de Bayona, para ocultar otros engaños, autoengaños, de la misma forma que la ira oculta otras emociones más inconfesables, más difíciles de enfrentar. Cuando has vivido, te pintas una vida a tu conveniencia. Escribes un diario para ocultar tu derrota, tu fatiga, tus gatillazos del alma, pero lo consigues a duras penas. Dices, por ejemplo, que estás siempre abierto al deslumbramiento, pero eso no es del todo cierto, eso es más lo que te gustaría que fuera que lo que en realidad es. Desidia y acedía son primas carnales.
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