Dislates 1, 2 y 3

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_dsc0043Ayer estuve en un brocante de Bayona echando una ojeada a la sección libros y entre el batiburrillo de muebles, objetos de decoración, antigüedades voluminosas que estorban y “cosas raras”, digamos para resumir lo que es material de derribo dejado atrás de muchas vidas. Entre ellas esa lámpara de salón sobre la cabeza de un caballo que me recordó la frase “la mente humana no conoce reposo”,  que no sé de quién es ni dónde la leía; que somos estrafalarios lo decía Bernhard, pero lo otro…

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_dsc0044Junto al anterior estaba esa figura decorativa de inspiración no sé si circense o de cómic del espacio y similares, pero para mí extravagante sin duda, que de manera arbitraria me recordó a L. F. Céline cuando describía los objetos improbables que ponía su madre en el escaparate del comercio de encajes que tenían en el Pasaje Choiseul: “¡¿Pero eso se compra, eso, pero quién, Dios mío, quién?!”.  Un sarcasmo, sin más, literario encima. El malentendido estaba servido y hubo quien lo tomó como una ofensa ideológica.

y 3 (y sin ilustración)

A cierta edad acabas harto de todo lo que huela a intocable, a sagrado, a indecible… a capricho de doctrinario, a razones de culto y clero, a nueva pudibundez e igualmente nuevo y muy repulsivo puritanismo laico. Husmeasábanas. Esa nueva clerigalla devota, a la caza de micro infracciones a la ortodoxia progresista e izquierdista, y deseosa de imponer el «orden» que la acompaña, me produce un asco irreprimible: Moriremos nosotros también, está claro que los nutrientes de esa novela se renuevan a diario.
Los vigilantes de las ortodoxias dominantes y sus micro infracciones resultan cargantes, antipáticos, enemistosos: clérigos de un culto nuevo que padecen la manía de impartir doctrina y están convencidos de que tienes que acatar por fuerza sus lecciones.
Entre la libertad de palabra y expresión de lo que es mi mirada de las cosas, y la amistad, elijo sin dudar las primeras.

 

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Un pensamiento en “Dislates 1, 2 y 3

  1. Miguel, lo de que la mente humana no conoce reposo lo leí el otro día de un nonagenario filósofo, ¿Austriaco?, tal vez en una entrevista de un suplemento cultural…pensé: es verdad, y luego, por eso no recordamos gran cantidad de sueños, para hacer sitio…
    “porqué y porqué y porqué, porqué me pone una luz encima de la cabeza”. Me viene a la chota ese tema de Loquillo sobre un poema de…

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