La flecha del miedo

1.- El sueño del caballero, Pereda: siempre vuela, rapidamente hiere y mata… La flecha del miedo, cuyo vuelo olvidas (A cierta edad)

2.- «Miedo de esa ginebra que se te abre en la mente cmo una flor loca de palabras, como un daño indecible y amargo», Francsico Umbral en Un ser de lejanías
–Eso mismo le iba a decir yo… pero no encontraba las palabras.

3.- Tiempo. Siempre falta, por muy organizado que lo tengas, con los años cuesta acomodarse a la disciplina de un horario estricto, los desfallecimientos te aguardan a la vuelta de cualquier esquina, las horas del día como esquinas.

4.- La renuncia virtuosa, pero por necesidad, porque no queda más remedio… en ese monólogo mejor que no tengas público, porque de lo contrario el pateo lo tienes asegurado.

5.- No hay que fiarse de quienes se venden barato… tragos, platazos, obsequios, billetitos… (reflexión inútil de burlado).

6.- Cuestión de ventriloquía: el periodista que con tal de dar el pelotazo, revienta trabajos ajenos, muy noble el empeño, mucho.

7.- A cierta edad el periodista que se te acerca  más que para interesarse por tu obra es para perdonarte la vida, y ojo con no agradecérselo… Oú va la nuit

8.- La queja sorda de los que más cerca tienes, su doble cara y al final el doble juego: no eres como debías ser. No les gustas. Esa falta de elemental franqueza que toman por cultura.

9.- Ver en ruinas, desde lejos, estaciones de tren por las que siempre pasaste de largo… ni las vías, albergues de humos.

 *** La flecha del miedo (2000), otra novela perdida en el limbo de la inexistencia. Javier Reverte, que estaba en el jurado del premio nacional, sabe lo que pasó allí.

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2 pensamientos en “La flecha del miedo

  1. Al jurado del premio nacional del 2000, como al del 92 con Las Pirañas, meterlos en una snuffmuvi (del alma) de las que se monta el pintor García Inoria para dormir a pierna suelta pasando de tranquimazines. Una nave industrial (desafectada) y bien de sicarios brasileños y colombianos con motosierras y piolines ejecutando a todo ejecutar. Al fondo de la escena la Wendy y Mabuse tronchándose con las súplicas de perdón. Un saludo Miguel

  2. Fue muy feo lo sucedido allí… y la peor la representante de Euskaltzaindia, por lo que me contó Reverte. Pero eso fue ya hace quince años, muchos, demasiados.

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