Detrás de la fotografía

_dsc0003Ignoro lo que puede haber detrás de esa fotografía. La he encontrado esta mañana entre otras de  retratos de monjas, vistas de Argel, y una familia enfurruñada posando en un puerto, junto a un noray. La foto está fechada al dorso, «16 juillet 1943». En plena ocupación nazi de Francia. También figura el lugar:  el campo de concentración de Ziegenhain, para prisioneros de guerra y más tarde para desplazados y para judíos víctimas de inaudita persecución en Polonia (1945-1946), como campo de tránsito a Palestina En primera fila un prefecto y varios militares franceses de uniforme, dos o tres civiles… ¿De visita? Por fuerza colaboracionistas o afectos al Gobierno de Vichy. Por muchas vueltas que le de a la fotografía esta no me va a decir más de lo que veo. En este caso, el «cabe imaginar» está muy lastrado por el espanto.

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Un pensamiento en “Detrás de la fotografía

  1. El año pasado visité el campo de Auschwitz-Birkenau. Fue durante una mañana gris, muy fría, lluviosa y acompañada de tormenta, unos actores atmosféricos muy apropiados para contemplar el vestido de la muerte. Muros de ladrillos rojos, altas chimeneas, puntos de metal de vigilancia, suelos encementados, raíles inmensos para la llegada, recogida y selección de las personas dentro del campo; salas con agujeros lunares por donde lanzaban el gas venenoso, raíles por donde transitaban los vagones hacia los hornos; puestos con barras horizontales, en alto, para los ahorcamientos, muros con multitud de agujeros de los impactos de las balas lanzadas contra los no deseados; colores tétricos, siendo el gris, muy frío, el peor… Tras abandonar el campo a uno le inunda un sentimiento y una idea: uno siente dolor, y piensa que el ser humano se caracteriza por dos partes, una animal y otra humana; y es la manifestación de la parte animal la que uno percibe tras contemplar la muerte a través de restos construidos para ello. El ser humano ha mejorado respecto a su estado antiguo en su propia Evolución; ahora, en la actualidad, el ser humano puede mostrar su parte humana, humanística, y hacerla real. Sin embargo, su parte animal es la que domina en gran parte su comportamiento con sus otros seres humanos, con los que convive, y con el Medio Ambiente (la madre Tierra) donde vive. Es muy difícil extirpar esa parte animal, aunque ésta se puede combatir con la parte humana, que es la que hay que manifestar y cuidar. Soy consciente de que los hechos ocurridos en ese y en otros muchos campos de exterminio no respnden únicamente a una cuestión del estado de la Evolución del ser humano, pero la muerte es un hecho -aún sin explicar por la RAZÓN HUMANA- real, desgraciado e inhumano. Para aprender y conocer cierto comportamiento humano es bueno visitar uno de esos campos de muerte.

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