Los trabajos, y los días

Cuando el asco engorda, a qué asomarse al bolsín del noticiero.

Huyes hasta de tu propia sombra, sobre todo de esta (A cierta edad, con el verdadero argumento de la obra en la mano)

Las peores ofensas son  las que se cometen por inadvertencia, sostenía Tabucchi.

Cretinos con buena voluntad: los más peligrosos, personajes de comedia que acaban aburriendo, ofendiendo.

Cretinos masterizados que se las saben todas: huye, huye, a la carrera.

Anda, atrévete a cerrar la puerta y a admitir que tienes un sitio limitado en el festín.

«¿Y esto, para qué?», esa pregunta es un cepo, es el comienzo del declive, abrir la puerta para la rendición.

¿La literatura como una tauromaquia? (Leiris) Menuda sandez, eso en París, con dinero, no donde pueden partirte el alma hasta sin tocarte.

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