Tierra de por medio

_DSC0155.JPGPoner tierra de por medio, entre tú y tú mismo, es saludable por mucho a que tu regreso, forzoso, las cosas sigan en su sitio, y por mucho que el motivo del viaje no sea precisamente dichoso. No estoy muy seguro de que París bien valga un entierro, si es de alguien cercano, y que poco importe que tus pasos sean los de un cortejo fúnebre ineludible. Hay momentos en los que tienes que estar a lo que tienes que estar, salvo que la caza de hojitas vanguardistas te impida ver a tu prójimo y no tengas ojos más que para el zurrón de tu ventaja. En estos casos, la ferocidad desgarrada de los comentarios acerca de la ancianidad y la muerte, poco importa que sea del prójimo o de alguien cercano, para demostrar no sé qué guapetonería, me es ajena y resulta repulsiva.

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