Desobedecer

Dejad de obedecer, es una orden» Sí, el mensaje es muy claro y muy habitual, casi ya un lugar común… los resultados en cambio, son muy pobres.  Desobedecer no es tan fácil, al menos de manera impune. En el escenario, en la pantalla, en la página escrita es otra cosa, eso es lo malo, que es otra cosa. Desobedecer.. ¿Cómo? ¿A qué precio? ¿Quién está dispuesto a pagarlo?

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