Diario volátil de un día cualquiera

Fetidez intolerable de las primeras planas informativas, titulares excrementicios, por su contenido o su intención, o por las dos cosas. En las redes el espectáculo es siniestro: hay intención plena de ofender en quien se sabe impune y no corre riesgo alguno, arropado por su afición.

Quisieras irte fuera, lejos, pero estás dentro, mal que te pese y no sabes encontrar la salida. Atrapado. Por muchas voces que des.

Cuando se piensa en los escenarios de los exilios y expatriaciones, estos son siempre dorados, cafetiles, novelescos, nunca se menciona el papeleo de inmigración, la edad, los medios de subsistencia, el trabajo necesario, la sanidad, la vejez, el despojamiento: farsas, imposturas literarias y solo eso.

¿Alguien puede extrañarse de que Thoreau. su Walden y su voluntad de apartamiento se haya convertido en una referencia…? Y no solo en este país de todos los demonios.

Más que en el alegato fiscal permanente habría que ir pensando en los exorcismos y los conjuros.

 

 

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