Alsasua, un despropósito

Lo considero un despropósito jurídico, pero lo que yo considere y nada es lo mismo. Aunque no sepa qué decir, no puedo quedarme callado ante lo que considero un uso político y sectario del ordenamiento jurídico, más proclive a la venganza y al escarmiento que al sentido de la equidad y la proporcionalidad que, en mi opinión, debería inspirar las decisiones judiciales, empezando por la fiscalía. Los agravios comparativos, las dos medidas, la sombra espesa de una justicia inigualitaria, la indefensión, la mentira institucional, la quiebra social y el agravio que no cesa, aparecen en el fondo de esta escena. Mete miedo en qué se ha convertido lo que nadie me va a convencer que no fue una pelea de bar y una historia más turbia que otra cosa. Este procedimiento está viciado de manera política y mediática desde que se echó a rodar –de manera infame en lo que respecta a medios de comunicación– y prefiero no hacer cábalas sobre cómo puede terminar. Nadie que no discrepe de la versión oficial ha  puesto en duda la veracidad del relato de los hechos –tergiversados en múltiples detalles para  acomodarlos al resultado procesal– porque este se ha montado para obtener unos cómodos aplausos políticos y de público. Nuestros gobernantes nos han acostumbrado a que las versiones oficiales, tan  parecidas a las consignas, no tengan credibilidad alguna salvo para sus adeptos.  Nada importan los atestados del primer momento, las declaraciones del jefe de la Guardia Civil en Navarra, el dictame de la Audiencia de Navarra, los testimonios presenciales, los verdaderos informes forenses… los mismos hechos se han tergiversados en múltiples detalles para  acomodarlos al resultado procesal. El asunto de Alsasua cada día se parece más a un montaje político-policial-mediático que busca imponer el relato de unos hechos y una condena ejempalr de los mismos, en aras de intereses políticos y faltando a la verdad, o construyendo esta a modo de consigna ampliamente asumida desde el encono. A lo que queda del abogado en ejercicio que fui le gustaría examinar los informes forenses, repasar en detalle las actuaciones, examinar a los testigos, fijar las circunstacias indubitadas de los hechos…  Por lo demás, es difícil añadir algo a lo ya dicho de manera amarga y menos airada de lo que la actuación togada se merece.

http://www.publico.es/actualidad/fiscalia-pide-50-anos-prision-siete-ocho-detenidos-agresion-altsasu.html

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