Redes sociales

Se ha ido el año. Mejor de lo que esperaba, al menos por los libros publicados y por los que van a publicarse el año que viene: Diario volátil, Chuquiago. Deriva de La Paz (edición española), Diablada boliviana, Cirobayesca ídem… Trabajos y empeños, no todos cumplidos, y muchas horas metidas en las redes sociales, hay que reconocerlo, hecho malabarista de evanescencias, sabiendo que resulta patético ese debatirse como alguien en peligro de perecer ahogado por la riada de la inexistencia y pide socorro.
No hay día que, viendo las estadísticas de las páginas de redes sociales en las que paricipo y su pobre alcance, no me diga si  merece la pena prestar atención y gastar tiempo en estos asuntos. Al margen de que hay días que viendo el aluvión de lapos, rebuznos, innobles aplausos de las causas más sucias, no me diga que prefiero no enterarme de nada.  Para algo o alguien que merece la pena, es asombroso el engaño en el que participas. Hay una edad para todo. El tiempo me apura como nunca. Así que creo que voy a limitarme a publicar en este blog lo que son borradores de dietarios o de libros en marcha, como el viaje alrededor de mi antro y otros: la work in progress famosa. Se lo debo a los lectores que desde hace mucho me siguen. Textos para lectores, no evanescencias. No colaborar al deterioro de la lectura y de la escritura que corre pareja a las redes sociales. A nadie puede extrañarle la imponente salud de la que goza el aforismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s