«Las puertas de Valparaíso»

La imagen puede contener: una o varias personas, texto y exterior

He dado con «Las puertas de Valparaíso» a causa de la petición de colaboración en una revista. Se trata de unas crónicas porteñas que llevaban unos años creciendo en la oscuridad, he reparado al releerlas ahora. Lo empecé a escribir en el año 2004, en la plaza de La Matriz, luego lo retomé en los años 2008 y 2010, al hilo de sendos viales. Más tarde lo dejé a un lado porque se cruzaron otros proyectos.
Resucitar libros muertos no es que sea difícil, sino que es inútil; con los dormidos en cambio, como he visto que es este, resulta más fácil despertarlos y dejarles que respiren con más ganas: te están dando una oportunidad para desandar lo andado. Solo hace falta que te apasione aquello de lo que tratan y a mí me apasionó Valparaíso…
Pero este puerto amarra como el hambre,
no se puede vivir sin conocerlo,
no se puede mirar sin que nos falte,
la brea, el viento sur, los volantines,
el pescador de jaivas que entristece
nuestro paisaje de la costanera.
Eso cantaba Osvaldo Gitano Rodríguez y es cierto que amarra. A mí me amarró en febrero de 2003 cuando me asomé a la bahía desde una terraza de Cerro Alegre. Ahora le ha llegado el turno a esas páginas. Te pueden decir que estás en edad en la que todo es recuento más que cuento, pero es ese recuento el que te da alas para la invención… y allá que nos vamos yendo.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s