Al tajo

Nunca sé cómo va a pintar el día cuando abro la ventana de par de mañana y me asomo al panorama. Tengo trabajo pendiente, por muchas dudas que lo acompañen, escribiendo sobre Valparaíso. Me pasa lo mismo con el desbarre que está en trabajos de edición y que me ocupó unos meses negros. Ayer leía en un relato torrencial y a ratos disparatado de Cavanna (fundador de Charlie-Hebdo), Maria, que los libros sirven para aliviar a quienes los escriben en el momento en que lo hacen. ¿Aliviar? Sí, de la trouille, el canguelo, la jindama que es compañera fiel de la edad. ¿Y luego? Vete a saber. Prefiero no pensarlo. Un poeta decía que los días se acumulan uno sobre otro como platos sucios en el fregadero. Tremenda imagen. Excesiva sin duda. ¿Y cómo se apilan los días… si es que lo hacen? ¿A cada día su afán? Por mi parte diré que los mido en páginas y aun así… También lo decía Cavanna, hablando de las alcantarillas y de todo lo que tragan: no somos conscientes de la suerte que tenemos (otro exceso si es «en general»).

4 comentarios en “Al tajo

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  2. Libros y escritura ( o puesta en claro) que suponen un alivio para el autor, tanto como consuelo para sus lectores, más que nada porque éstos tienen que vérselas con sus propias pejigueras en esas mismas páginas.
    Así para mí con Ahora o Nunca (Renacimiento 2022).

    De la serie Todas Hieren, los cuatro últimos diarios, junto con su preceptivo prólogo El asco indecible (Pamiela 2013), dibujan el retrato (único) de un tiempo siniestro que a su vez sirve de leña para este apocalipsis diario en el que estamos inmersos ahora.

    2012/ 2016: Un Tonto malvado gobernaba a golpe de zapatilla Paredes (no multado en la Pandemia por saltarse prohibiciones que a otros costaron caras). Y bajo un régimen policiaco en Deff con 4, el hombre corriente y moliente sorteaba como podía, entre mucha adversidad y poco descanso verdadero, el subidon de los uniformados en época de terror ( sobre todo por la noche). Esto se agravó después con la Pandemia.
    De tanto miedo en vena, a este hombre molido se le fue desinflando la indignación, y se pasó en directa al trillado campo de las resignaciones Low cost.

    Nota sobre el presente:
    Leo con mucho interés tus crónicas sobre el periodista Pablo Gonzalez, lo mismo que en su día las crónicas sobre el proceso contra los titiriteros o el ataque demencial contra el cantante de Deff con dos.

    Después está la vejez…
    Para qué ibas a escribir novela negra si A cierta Edad con los dolores del cuerpo el thriller está asegurado?.

    [ Me gustan mucho las palabras de Oteiza: » Mozart, Mozart…Ya me jode tanta perfección!!».]

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