Les jeux sont faits…

«Vienes cansao del campo y p’a hostias estás», me lo decía un querido amigo, chamarilero, que parecía atraer sobre su cabeza episodios de mala suerte uno detrás de otro. Emiliano tenía una misantropía acusada y cuando no estaba en el fondo de su local de viejorrerías patinando algún objeto de madera, andaba por el monte en solitario. Estaba en su sitio y no ambicionaba estar en ningún otro. No mendigaba compañía ni buscaba complicidades… A su aire. No es esa mala cosa, sobre todo cuando no te queda más remedio.

A cierta edad, tender puentes es tontería… les jeux sont faits, rien ne vas plus. 

Hay saludos que valen por despedidas… No, amigo, no te estoy saludando, me estoy despidiendo, algo así.

Coronavirus: Coronavirus: gente a la que no vas a volver a ver en tu vida y no porque fallezcan. Nos hemos visto las caras y no nos gustamos o no nos conviene perder el favor de nuestro cotarro.

Lokiz

La imagen puede contener: cielo

Esta sierra de Lokiz es de Pedro Salaberri, de hacia 1982. Una de mis bisabuelas era de allí cerca. Tierra Estella, las Amescoas. Salaberri no podia estar fuera del viaje alrededor de mi cuarto. Me gustó mucho ese cuadro cuando lo vi en una exposición en lo de Morrison. Se lo compré a plazos. Y un día, en los porches de la plaza, me dijo que dejara de pagarle el cuadro, que ya estaba bien. Muchos años de relación, de estima, de conversaciones en su estudio de la calle Zapatería, de cuadros vistos y escritos, aunque al final la riada nos empujara para orillas distintas. Aunque me hayan sacado de la memoria común, no voy a responde con la misma moneda. De tiempo irreprimible habló T. S. Eliot. Salaberri ilustró Mundinovi (1987) y mi libro sobre Pamplona (1994), hizo varias portadas de otros libros, me dibujó dos ex-libris… tengo hasta un cuadrito de desecho. Que al final no nos entendiéramos, no quita para que sea una presencia ineludible por completo en mi vida cuando de contar su viaje se trate. Salaberri es de los personajes del mundo de Los Santos Oleos, más curioso que ha dado Pamplona
Damian Flores Llanos también ha pintado esos territorios, desde su vertiente alavesa, que no estoy muy seguro de que no le resulten muy exóticos.Esos territorios son cercanos a la República de Ioar, la de Pabo Antoñana, cuya viuda ha fallecido estos días. La vida y sus recuerdos se deshilachan como banderas de plegaria tibetanas, colocadas en un collado por donde pasen espíritus y caminantes. [Novela desordenada]