Me acuerdo… (14)

Me acuerdo de ese tremebundo cuadro de Arturo Borda, pintor y escritor boliviano. Se titula Filicidio y representa a un recién nacido, con un cartel de niño abandonado colgando del cuello, me dijo Ricardo Camacho, arrojado a un muladar donde una chancha se lo come. Está o estaba en el Museo de la Policía boliviana, en La Paz, entre truculencias varias. Borda, autor de El Loco, esa inclasificable obra literaria, murió tras beber un vaso de muriático por error (es lo que asegura la leyenda urbana que le sigue como buscapiés). El cuadro se lo regaló Borda a la Policía por haberle dado pasaporte para exponer en Buenos Aires…

El Loco

Andaba a vueltas con la baraja del Tarot y con Hugo Pratt, gran aficionado, y he ido a dar en Álvaro Cunqueiro, que lo mismo. Hablando del Loco, dice Cunqueiro, citando a un amigo suyo: «Este dominguillo de la baraja nos representa, a ti, lector, a mí, a cualquier hombre que pasea por el mundo su desamparo y sus fantasías mientras saltan los perros a roerle los zancajos». En la wikipedia hay un texto largo que no me resisto a citar:

« El Loco es quien va perdido y sin rumbo; se trata de una criatura que parece no vivir en la realidad; una criatura a quien nadie toma en serio y que vaga de un lado a otro, aparentemente sin saber qué busca ni adónde quiere llegar. […] Puede definirse, negativamente, como la otra cara del soberano, su contraparte mundana, un bufón de corte que es capaz de mezclarse entre el “sulphur vulgi” de la multitud. A veces, puede ser visto como el “espía” del rey. Es, en definitiva, una figura que empuja hacia la vida de modo espontáneo, saltándose las protecciones conscientes y conservadoras (por ello es un arquetipo constelado sobre todo en la juventud del héroe). El loco se encuentra cercano a la materia prima o caos originario y, como atestigua su vestimenta multicolor, vive próximo al carácter festivo y carnaval.

Por su ethos aventurero y espontáneo, el loco presenta una dimensión doble: invita por un lado a la liberación de la energía creativa, pero también puede desviarnos del camino y convertirnos en vagabundos sin norte 

También puede referirse a una incapacidad de integración o falta de objetividad. El loco hace referencia a la virtud de ver el entorno de una manera diferente, con mente abierta, facilidad para inventar historias o cuentos (sin referirse a la mentira), habilidad creativa.

Esta carta puede presentarse al revés y cuando esto ocurre supone un toque de atención, ya que la persona no está escuchando los consejos de sus personas más cercanas, consejos sabios que no se escuchan. »