«Es cosa de la ETA»

1564753790_059555_1564770311_noticia_fotogramaNavarra tiene nueva presidenta, algo que te guste mucho o poco, y venga el conjunto acompañado de un «¡Ay!», representa un evidente alivio frente a lo que va implantando la derecha un poco por todos lados y es ya una seria amenaza a un sistema de derechos y libertades que no ha sido fácil construir. Solo puedes desear que las cosas no se tuerzan porque la amenaza de los empujones es cierta.

Navarra tiene nueva presidenta, gracias a los votos y a los pactos de gobierno entre partidos, basados en un programa de actuaciones concretas, pero «es cosa de la ETA», no de los navarros que no forman parte del «frente de derechas». Está claro que Navarra no es uniforme y más plural de lo que se dice, pero eso  también «es cosa de la ETA». Para mí que entramos todos, pero igual es un caso de miopía la mía. En realidad, todo lo que no les gusta a los profesionales de esa navarridad que a muchos nos pone en fuga, lo es. Cualquier voz disidente está animada por el amparo del crimen y si se trata de ocupar puestos de gobierno gracias a los votos y a coaliciones que ellos mismos se permiten, entonces ya es el acabose, el apocalipsis de las pistolas. Los portacocesse emplean a fondo y nutren su discurso con enormidades muy aplaudidas por los navarroides de lejos que conocen Navarra de sus gorroneos y pelotazos –no les saques de la mesa puesta que pagan otros porque el resto no les interesa–, o por los que son alguien mientras se apliquen a echar bencina a esa hoguera desde sus palestras mediáticas. Navarra y los navarros en general, y muchos en particular, les importan un carajo.

Navarra, esa nueva trinchera que va a ser el comodín de todos los acosos. Vamos a oír nombrar mucho a Navarra aunque de ella ni saben ni les interesa. Las reglas del juego democrático funcionan mientras les beneficien y ahora no les benefician, entonces entra en juego la mentira, la ocultación maliciosa, la mala fe, como cuando se ha tratado de apagar los pufos económicos perpetrados mientras gobernaron entre cuadrilleros o de admitir que en ese terreno ha habido avances indiscutibles por lo que al saneamiento económico, la inversión pública necesaria, el empleo o a la sanidad se refiere…. que es lo que importa, no lo olvidemos. Había mucho por hacer y algo se ha hecho, pero no, «es cosa de la ETA», porque el progreso, la justicia y la libertad son ellos y solo ellos, aunque les siga un centelleante buscapiés de arbitrariedades, corrupciones y delitos.

¿Entenderán que estemos hartos de esa monserga etarra que oculta la falta de ideas y de aceptación de los más elementales principios democráticos? Lo dudo. Te guste o no, mucho o poco, Bildu es un partido legal que, si no me equivoco, opera dentro de la legalidad. Pero pedir que admitan eso es mucho pedir. Lo necesitan porque sin enemigos son poca cosa. No hay que esforzarse mucho para ver que la oposición de este frente de derechas a lo que ya representa la actual presidenta de Navarra va a ser ruidosa y bullanguera, propia de profesionales de la camorra. El bureo de estos días solo ha sido un ensayo con actores ya muy usados en su papel de buscarruidos.

No negaré que haya insalvables antipatías, como la que suscita la presencia de parásitos sociales en el púlpito ideológico de la peor derecha, pero eso forma ya parte de la vida nacional: un asco insalvable que se precipita en encono, desprecio, ausencia de respeto mutuo e insultos en morteradas con los que al parecer se convive tan ricamente. Apuntillar es un signo de cultura democrática, esto es, que en realidad este es un país con mucho sol, más tinto de verano, pero en el que se convive a cara de perro como si esto fuera un atractivo más para disfrutar porque si no, no se entiende. No es difícil verlo, aunque sí lo sea mantenerse al margen, no contagiarse, no afilar la navaja, no entrar en el juego de las respuestas a bote pronto… Ah, sí, se me olvidaba, algo de verdad importante: a ver cuánto dura la fiesta.

*** Artículo publicado en Diario de Noticias, de Navarra, el 4-VIII-2019

Altsasu, una marea

OTROSI DIGO: que la respuesta de la masiva marcha popular de ayer tarde a la desproporcionada sentencia del caso Altsasu se comenta sola: un clamor y una muestra de una ciudadanía que no es ETA y quiere reformas políticas, entre ellas la de acabar con una justicia de excepción, plenamente ideológica. La marcha histórica no estaba sostenida en una mera cuestión de ideología, sino de conciencia, de solidaridad, de ánimo de justicia, por encima de las acusaciones de sectarismo que puedan verterse, que son de ida y vuelta cuando se arrojan, no lo olvidemos. Ahora se hace necesaria la escritura urgente de esta lamentable historia para que no se tergiverse lo sucedido, para que no se imponga una verdad falseada de manera ideológica, esta sí, gubernamental y falaz, con sentencia de por medio o sin ella, desde el inicio de la instrucción, orientada a buscar una condena muy por encima de los hechos objetivos y de las pruebas practicadas (y no practicadas), ejemplar y sobre todo vengativa. No es un caso más, sino El Caso.

Fragmento del artículo publicado hoy en Diario de Noticias, de Navarra. Probablemente ya he escrito todo lo que tenía que escribir sobre este espantoso asunto convertido en trinchera ideológica. 

 

 

Las otras víctimas…

54a183a1168f6La Ley permite a Esperanza Aguirre (calcetines de Bombay) y a Arturo Fernández ser indemnizados como victimas del terrorismo. Hay otras víctimas del terrorismo, de Estado este, que no están siendo indemnizadas, como vienen denunciando los interesados y la prensa, poca, que les apoya. La negativa es a sabiendas de que se incumple la ley, prevaricando, en su fraude, de manera impune, aduciendo, en falso y contra toda prueba,  que esas víctimas pertenecían al “entorno” del terrorismo, contra toda prueba insisto, y justificando de paso los crímenes de la guerra sucia, siempre negada, en la que participaron policías, militares, guardias civiles, mercenarios a sueldo de los aparatos del Estado… el país de unos y otros, hasta en sus víctimas, desde hace más de setenta años hasta ahora.

Item más: de la voluntad de reconciliación, de en qué consiste esta, de la diferencia entre justicia y venganza, de la credibilidad de las instituciones, hoy no hablamos.

“¡Repita conmigo…!”

marques-de-leguinecheNada, con usted, doña Aguirre, no repetiría ni diría nada y mucho menos lo que usted le exigía hace unos días a Pablo Iglesias. Esa ha sido una muestra zafia de sus repugnantes maneras de clase, de quien se cree investido de una autoridad moral que le permite dar lecciones y escarmientos a quien trata, por costumbre de casta, como a un doctrino o a un lacayo. No tenemos nada que decirnos ni nada que decir al unísono. No somos sus sirvientes ni sus aparceros, no cuidamos ni de sus marranas ni de sus perros. Esas maneras resérveselas para sus fincas o cortijos, si todavía tiene quien se las aguante, tal vez porque no les quede más remedio.

Y en el caso concreto de ETA, diré lo que mi conciencia me dicte, nunca, jamás, con usted ni con ninguno de los suyos, lo que usted quiera y pretenda dictarme. Aquí se ha llevado demasiado lejos el conmigo o contra mí, el cantar a capella y el actuar como al generalito de ocasión le diera la gana, para establecer un cómodo estado de cosas en el que los buenos eran ustedes y los réprobos los que no les aplaudíamos y decíamos amén a todo, aunque nos opusiéramos a la violencia y al crimen. Había que repetir la consigna, y eso, no, ya no, al menos por lo que a mí respecta. (Sigue aquí enlazado)

Artículo publicado en los periódicos del Grupo Noticias, 27.7.2014

Item más: la escenita de la Aguirre dando lecciones es entre Los santos inocentes y la Escopeta nacional, de Berlanga, propia de la zarrapastrosa corte del marqués de Leguineche, tan española, tanto, a la que por derecho y méritos propios e indiscutibles pertenece la condesa consorte de Murillo. De ahí la imagen.