Las aguas de Arbeloa… tempus fugit

IMG_0083Esa edición de Las aguas de Arbeloa la compré en El Rastro, de Madrid, en 1985. Otros tiempos. En aquellos años estaba escribiendo, entre otras muchas, la voz Rafael Sánchez Mazas, para La Gran Enciclopedia Navarra. ¿Un error? Mayúsculo, pero eso es muy fácil decirlo ahora. Entonces era más complicado. Entonces pensaba que las páginas literarias absolvían a sus autores de sus trastiendas políticas, y que unas y otras eran independientes. Una añagaza o así lo considero ahora. De hablar de un escritor, es necesario hablar de todo lo que escribió, no quedarse en las naderías esteticistas y en las andanzas más o menos traficadas del personaje literario, y relegar a la sombra los textos doctrinarios, que en el caso de Sánchez Mazas los hubo como miembro fundador de Falange Española. Y lo que vale para Mazas, vale también para otros escritores de su generación y entorno político. No se trata de darle el paseo a nadie, porque eso es una estupidez y una forma de eludir un trabajo complejo, sino de hablar de las cosas sin ocultar lo que estropea el paisaje o la estampa que queramos vender a un público que no quiere historias conflictivas. Recuerdo una conversación con Horacio Vázquez Rial en la que hablando de escritores cercanos al fascismo o fascitas declarados, me dijo que las palabras, además de para hacer bonito, están para expresar ideas.

VIENE esto a cuento de que ando expurgando mi biblioteca. Hay libros que puedo vender y libros que no, y que regalo a quien los quiera, que tampoco resulta tan fácil. Detrás de ellos hay horas muertas, pasos perdidos, rebuscos por desvanes, chamarileros y librerías que ya no existen… y tedio, mucho, disfrazado de mala poesía. Sé que en cuanto se los lleven, no me voy a acordar de ellos. Durante años amueblaron un espacio, decoraron un escenario –como las porquerías que decoraban la alcoba de González Ruano–, fueron leídos pensando en otra cosa, como un aplazamiento de lo que no admite ser aplazado: la verdaera vida, la verdadera escritura… ¿Y eso cómo lo sabes? No lo sabes o al menos yo no lo supe. Ahora el esperpento que pongo en escena necesita otros decorados y otro atrezzo, no necesito acudir a Cornejo ni al Rastro siquiera para hacerme con él… hay momentos en que con apagar la luz basta.

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España, ¿de charanga y pandereta solo?

Manifestación en recuerdo a Franco

La España de la mugre y del crimen impune y no olvidado, en la que el fascismo no está perseguido y se alientan y toleran símbolos, canciones y maneras de un pasado ominoso… ¿Residual? No lo sé, lo que sí es que los incidentes a todo ello relacionado son cada vez más comunes, más habituales, van a más, en público y en privado. Hay compalcencia con esas maneras redentoras.
¿El alzamiento militar de 1936 cosa del pasado? No me lo creo. No cuando no oigo una sola palabra de rechazo por parte del gobierno ni tampoco por parte de quienes le apoyan en los medios de comunicación.
¿Quién puso ahí a esos niños y les enseñó el saludo fascista, el del crimen, quién los líricos himnos de la muerte?
Esto mismo, en otros países de la Europa a la que pertenece España, está penado.

¿Irse? Se lo preguntaba Josep Pla en sus diarios más privados, esos en los que anotaba que el régimen de paz en el que vivía era “de miseria, de policía, de indignidad” bajo el símbolo de ese saludo, de ese brazo en alto, alzado tanto por devoción rendida, como  por obligación o por la ruindad de ver de sacarle algún beneficio. A cierta edad y si careces de recursos, por mucho que quieras emigrar no tienes a dónde.

Item más: la fotografía de Denis Doyle (Getty Images) lleva días publicada en las noticias de Yahoo, a cuyos redactores nadie podrá acusar de no ser preceptivamente tendenciosos… y estas otras circulan por las redes con parecidos protagonistas…

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Las cosas del pasado

grosz3“Vivas” a Franco y José Antonio en una tensa reunión del Colegio de Abogados de Madrid
La decana impidió debatir en la Junta Ordinaria de la institución una propuesta para retirar el título de decanos honoríficos al dictador y al fundador de Falange… Vivas, Presentes, Arribas… ¿Y qué más? Mucho más. Solo faltaba el cornetín de órdenes. Esas “cosas del pasado” están en el orden del día de nuestra vida cotidiana, de nuestro rabioso, y tanto, presente, y no están sujetas a debate, sino al trágala perro, al chulapo “¡sí qué pasa!”, al “¡Arriba España!” que suena a tiro en la nuca, y al elogio cobarde de la bravura de los cachorros y los “cuatro exaltados”… Han rescatado a sus héroes de ayer mismo y el culto a su memoria gana adeptos, desde el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia a la calle de los matones, los himnos y los berridos, pasando por las salas de togas donde se amordaza a quien conviene, como hace cuarenta años o sesenta o setenta. Están ahí porque nunca se fuero,  porque sus bustos han adornado los casinos, imágenes sagradas del patriotismo de los tragos,  y en la recámara de la vida social sestean mientras el delirio nacional crece, como si este fuera un país de locos o de borrachos o de maleantes y solo de eso…

Item más, pero sin salir de las cosas del pasado: me pregunto qué hará el escritor cuando  se tenga que pensar dos veces lo que escribe y publica, con la ley Mordaza o el Código Penal del fascista Gallardón sobre su cabeza. El articulado concreto acoge ya sus posibles diatribas como boca insondable de lobo y lo venden como garantía de libertades y buena parte del público aplaude o pasa porque no va con él.

Las mañas de los cuatro gatos

1386957358452ESPANA-DETALLEc4Algo más que cuatro gatos, que cuatro mozalbetes, que cuatro nostálgicos, algo más que cuatro sobre todo… y desde hace mucho o lo suficiente para que su presencia en las instituciones vaya a más con la mugre en sus programas: el patriotismo, la sagrada unidad de España, la xenofobia. Y cuentan con la simpatía incondicional y festiva (inter pares) de una clase social que no es ajena ni a sus sus banderas ni a su himnos ni a sus berridos.

¿Quiénes son?… Todos

Ataque-falangista-Generalitat-Madrid-Diada_TINVID20130911_0014_3http://www.publico.es/467668/detenidos-12-personas-por-el-ataque-a-la-sede-cultural-de-catalunya-en-madrid
Me llama la atención que la noticia no de los nombres, todos, de los detenidos… y es que esto me recuerda el trato recibido por jóvenes vascos relacionados por fuerza con la Izquierda Abertzale y detenidos en redadas o en detenciones callejeras arbitrarias, cuyos nombres han figurado con todo lujo de acusaciones, detalles y fotografías, en primeras páginas, como grandes logros de la lucha antiterrorista,  que más tarde han sido puestos en libertad sin cargos o absueltos con todos los pronunciamientos favorables y sacados a la calle en silencio y por la gatera, sin que eso y el tiempo de su detención mereciera la menor atención informativa. “En este país la ultraderecha y la Falange puede agredir impunemente…”, se dice antes del ritual rasgado de vestiduras, pero eso no es más que la consecuencia lógica de un régimen autoritario y policial que se niega a condenar el franquismo y que, en la práctica, lo añora.

El “caso” Gerardo Rivas

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En escena el aristócrata falangista Rafael Medina en plena acción patriótica. Su historia es sobradamente conocida.

No puedo pasar por alto el caso de Gerardo Rivas, el periodista contra el que se ha querellado Falange Española argumentando que esa organización fascista no ha sido condenada por delitos contra la humanidad ni por ninguno de los crímenes cometidos en la retaguardia al tiempo de la guerra. Que haya una jueza, de marcada ideología, que ampare esa querella es un hecho grave en un país que se pretende europeo y un alarde de cinismo por parte de los querellantes. En efecto, si no ha habido más condenas contra falanges por los crímenes cometidos, es porque ellos mismos y sus herederos políticos han impedido que se abrieran más diligencias penales; pero las hubo, como señala Francisco Espinosa, a título todo lo ejemplar que se quiera, pero reveladoras de la catadura moral de aquellas escuadras de la muerte y de sus gerifaltes. Si algún interés tiene hoy recabar testimonios, plasmarlos, escribirlos, es precisamente el de combatir esa reescritura de la historia que pone en práctica FE, con la ayuda de sus herederos políticos, sociales e institucionales. Que no se beneficien ni de la fuerza ni del olvido. La querella de FE no es una defensa de derecho alguno, sino ataque a los derechos de los demás, encarnados en el periodista Gerardo Rivas, una forma de matonismo, una intento de amedrentar a quienes pretenden escribir las páginas más oscuras de la historia en libertad, sin adoctrinamiento de ninguna clase.
* Hoy el diario Público publica un artículo de Francisco Espinosa Maestre, «El ‘caso Gerardo Rivas’ o la sombra del franquismo» que no tiene desperdicio.